Mientras el Barça sufría para contener al PSG, Ronald Araujo encontraba protagonismo con el Liverpool. El uruguayo marcó el empate antes del descanso en la remontada inglesa frente al Villarreal, resuelta con un 4-3. La coincidencia dejó una comparación incómoda, ya que un defensor que había salido del club tenía una gran noche, mientras que su antiguo equipo echaba de menos su contundencia en otra noche europea complicada.
El contraste devuelve el debate a los despachos y al banquillo. La realidad es que fuer Deco el que ejecutó la operación de su cesión, pero fue Hansi Flick quien pidió su salida. Todo, mientras que en el primer partido grande del año Araujo se puede haber echado de menos.
Araujo representa una contundencia que faltó en París
La velocidad para corregir, la fuerza en el contacto y la capacidad para defender enfrentamientos individuales son argumentos propios de Araujo. Son recursos valiosos cuando la presión queda superada y el rival puede correr hacia la portería. El Barça encontró dificultades precisamente en situaciones que exigían sostener duelos, proteger espacios y frenar ataques antes de que se convirtieran en ocasiones claras.

Su gol en Anfield añadió otro elemento como lo es la posibilidad de intervenir también en acciones ofensivas. La actuación del uruguayo puso su nombre sobre la mesa en una jornada especialmente dolorosa para su antiguo club. Para Flick, la discusión más relevante está en la composición de la defensa: disponer de centrales distintos permite responder a partidos que plantean exigencias muy diferentes.
La petición de Flick devuelve la responsabilidad al banquillo
Si el entrenador consideró que podía prescindir de Araujo, ahora necesita demostrar que las alternativas ofrecen una respuesta suficiente. La salida debía encajar en una planificación capaz de mantener la competitividad defensiva. Cuando el equipo concede ventajas repetidas, aquella elección queda expuesta a revisión. Deco asumió la operación, pero la valoración deportiva que la impulsó también debe formar parte del análisis.
El reto inmediato consiste en recuperar firmeza con los jugadores disponibles y acertar en los siguientes movimientos de mercado. El Barça necesita mejorar su respuesta al choque y su capacidad para defender espacios amplios. Araujo, mientras tanto, ha dado motivos para que vuelva a discutirse su marcha. Su noche con el Liverpool agranda una pregunta para Flick: cómo compensar las cualidades que decidió dejar salir.