Por mucho que lo quiera José Mourinho, el Real Madrid avisa a Jorge Mendes de que esta vez no acepta

José Mourinho había señalado a Mateus Fernandes como una de las prioridades para reforzar el centro del campo, pero el Real Madrid ha decidido no entrar en una guerra de pujas. Jorge Mendes ya conoce la postura: el club no pagará cerca de 100 millones de euros por un jugador que gusta al técnico, pero que no genera consenso en la dirección deportiva.

El portugués ofrece energía, conducción, presión y capacidad para romper líneas, cualidades que Mourinho valora para una zona donde busca más intensidad. Sin embargo, la operación se disparó después de que West Ham fijara una valoración cercana a los 90 millones de euros. Esa cifra obliga a tratarlo como una estrella consolidada, cuando tiene aspectos tácticos y de continuidad por demostrar.

El precio rompe cualquier posibilidad de acuerdo

La posición del Real Madrid ha sido firme desde el primer momento. Mendes trató de situar a Fernandes como una oportunidad y por ser un jugador que gusta mucho a Mou. No obstante, el club considera que pagar semejante cantidad condicionaría operaciones prioritarias y elevaría demasiado el riesgo económico de un fichaje todavía en desarrollo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La competencia inglesa terminó de cerrar la puerta. El Tottenham alcanzó un acuerdo por más de 90 millones de euros, una cifra que el Real Madrid no estaba dispuesto a igualar. En Madrid entienden que entrar en esa carrera habría significado aceptar las condiciones del vendedor y del agente sin conservar margen para negociar, algo que no encaja con su política deportiva.

Mourinho deberá buscar otro centrocampista

La negativa supone un ligero contratiempo para Mourinho, que veía en Fernandes un futbolista preparado para aportar desde el primer día. Aun así, el entrenador deberá aceptar que su preferencia no basta cuando el precio supera la valoración interna. El Real Madrid seguirá buscando un centrocampista de máximo nivel, capaz de satisfacer sus peticiones.

La realidad es que Jorge Mendes no ha logrado empujar la operación hasta el final. El Real Madrid estaba atento a Mateus Fernandes, pero nunca estuvo dispuesto a pagar cerca de 100 millones por él. En cambio, el Tottenham aceptó pasar por el aro y se llevó al jugador. Así pues, Mourinho pierde uno de sus objetivos, aunque el club evita una inversión excesiva y deja claro que no volverá a entrar en cualquier subasta solo para satisfacer una petición del entrenador.