Phil Foden vuelve a aparecer en el radar del Barça como una oportunidad inesperada de mercado. El inglés, que durante años fue uno de los grandes protegidos de Pep Guardiola, atraviesa un momento delicado en el Manchester City. Su rendimiento ha bajado, su protagonismo ya no es el mismo y varios clubes empiezan a interpretar que, a sus 26 años, todavía está a tiempo de recuperar su mejor versión lejos del Etihad.
Guardiola siempre lo ha protegido con palabras mayores. En Manchester se llegó a hablar de Foden como un talento especial, diferente, incluso con potencial de Balón de Oro. Para Pep, que ha entrenado a Leo Messi, esa comparación nunca fue una locura. Por eso el Barça mira el caso con atención, ya que no se trata de fichar a un jugador acabado, sino a una estrella que ha perdido brillo.
Un talento recuperable
Foden viene de una etapa extraña. Después de ser decisivo en el City y ganar premios individuales en Inglaterra, su fútbol se ha apagado. Menos continuidad, menos influencia y más dudas sobre su sitio han abierto una grieta que hace meses parecía imposible. El club inglés todavía confía en él, pero el mercado ya ha entendido que no es intocable como antes.

Para el Barça, esa situación puede ser interesante. Flick necesita jugadores capaces de jugar por dentro, aparecer entre líneas, asociarse con Pedri y Lamine Yamal y romper partidos desde la mediapunta. Foden encaja en ese perfil porque puede actuar como interior ofensivo, extremo derecho, falso mediapunta o segundo atacante.
El Barça observa la grieta
La operación, aun así, no sería sencilla. Foden tiene contrato, salario alto y un valor simbólico enorme para el City. Además, Guardiola no suele desprenderse fácilmente de futbolistas que considera recuperables. Pero si el jugador siente que su ciclo se ha estancado, el Barça podría intentar moverse antes de que vuelva a explotar. Deco sabe que este tipo de oportunidades no aparecen cada verano. Un futbolista inglés, formado en el City, todavía joven y con techo de estrella mundial normalmente sería inaccesible. Pero el bajón de rendimiento cambia la percepción y puede abrir una puerta.
Foden no llegaría como un fichaje barato ni como una apuesta menor. Llegaría como un desafío, recuperar al jugador que Guardiola veía capaz de competir por todo. Si el Barça consigue ponerlo a tiro, Flick tendría una pieza diferencial para elevar el talento ofensivo del equipo.