Pedro Acosta y Àlex Márquez harán el camino inverso al finalizar la temporada. Mientras el primero dejará KTM para poder tener una Ducati, el segundo abandonará la estructura en la cual ha estado desde 2023, para aterrizar en el equipo austríaco. Un movimiento arriesgado, pero buscaba poder ser equipo de fábrica, y abandonar el Gresini Racing Team, para poder percibir un salario más elevado, y contribuir al desarrollo de la moto.
Y el murciano está convencido de que esta decisión le condenará. Porque tiene muchas dudas de que pueda ser competitivo, ya que conoce mejor que nadie las limitaciones de la moto. Él ha hecho milagros en cada fin de semana, consiguiendo dos victorias en las Tissot Sprint y una en las carreras dominicales, además de estar habitualmente en el podio, pero es la excepción que confirma la regla. Porque tan solo hay que ver lo que han hecho el resto de sus compañeros.

Enea Bastianini ha tenido alguna aparición esporádica, pero ni siquiera él, ni el resto de sus compañeros, como Brad Binder y Maverick Viñales, dos pilotos con un enorme talento y una gran experiencia, han logrado encontrar la regularidad encima de una moto que no puede plantar cara ni a las Aprilia ni a las Desmosedici. Así que el ‘37’ está convencido de que el hermano menor de Marc Márquez ha firmado su sentencia de cara a las dos siguientes temporadas.
Acosta cree que Àlex tendrá que aprovechar los siguientes Grandes Premios, ya que probablemente será la última oportunidad que tenga de poder pelear por victorias, e incluso, de estar entre los mejores clasificados. Entiende sus motivos para aceptar la propuesta que el Red Bull KTM Factory Racing Team le puso encima de la mesa, ya que le garantizaban ser el líder del proyecto, pero viendo la situación actual, opina que se ha equivocado.
Y que pagará muy caro su error, pues tendrá que dar el 100% para tratar de conseguir buenos resultados, como él lleva haciendo desde que ascendió a MotoGP.
Hay pocos motivos para ser optimistas con la situación de KTM
Acosta conoce mejor que nadie la delicada situación que viven en KTM, que estuvo cerca de desaparecer por culpa de sus problemas económicos. Y hay pocos motivos para poder pensar que lograrán revertir esta situación.
Àlex intentará replicar lo que ha conseguido ‘El Tiburón de Mazarrón’, pero repetir lo que consiguió en la anterior campaña, cuando fue subcampeón de MotoGP, parece un milagro.