En el vestuario del Barça empieza a instalarse una sensación incómoda respecto de la continuidad de uno de sus activos importantes. Pedri, y no es el único, percibe que la dirección deportiva no tiene entre sus prioridades la continuidad de Ferran Torres. No hay conversaciones abiertas, no hay propuesta de renovación y, sobre todo, no hay señales públicas de que el club quiera blindarlo a pesar de que su contrato acabe en 2027. Y eso, en el fútbol de hoy en día, suele ser un mensaje en sí mismo.

El entorno del delantero es consciente de que su rendimiento divide opiniones en el entorno del Barça. Es un futbolista útil, capaz de aparecer en momentos decisivos y de ofrecer soluciones tácticas en varias posiciones del frente de ataque. Pero también desespera por las ocasiones que falla y por su irregularidad. Esa dualidad ha generado dudas en la dirección deportiva sobre si su continuidad es realmente estratégica o simplemente circunstancial.

Sin movimientos desde los despachos

Desde la oficina que lidera Deco como máximo responsable deportivo, no se han producido avances en materia de renovación. No hay reuniones ni propuestas serias para ampliar el contrato del de Foios. Y cuando un club quiere renovar, lo demuestra con hechos. La ausencia de movimientos empieza a interpretarse como una decisión meditada más que como un simple retraso administrativo.

Ferran Torres Barça Europa Press
Ferran Torres Barça Europa Press

Pedri, uno de los pesos pesados del vestuario pese a su juventud, mantiene una relación muy cercana con Ferran y entiende lo que aporta dentro del grupo. Considera que su compromiso no está en duda y que, en determinados contextos, es un recurso muy valioso. Por eso le sorprende la frialdad institucional respecto a su futuro.

Dudas sobre el proyecto del Barça más allá de 2027

En el Barça hay debate. Parte del cuerpo técnico valora la polivalencia y la capacidad de Ferran Torres para aceptar distintos roles, incluso saliendo desde el banquillo. Sin embargo, en la planificación a medio plazo no está claro que encaje como pieza estructural del proyecto.

La falta de una apuesta firme genera incertidumbre. Si el club no acelera, el mercado puede hacerlo por él. Y cuando un jugador siente que no es prioritario, empieza a escuchar. Pedri y varios compañeros interpretan el silencio como una señal clara de que hoy por hoy, la continuidad de Ferran Torres no es una urgencia en los despachos del Barça.