En el Barça se empieza a asumir que el próximo verano puede traer decisiones muy dolorosas en materia de salidas. Una de ellas afecta directamente a uno de los símbolos del vestuario como lo es Gavi. El centrocampista andaluz ya no tiene garantizado un sitio en el once titular y su futuro, por primera vez desde que irrumpió en la élite, genera dudas dentro del club.
La competencia en el centro del campo es feroz y el contexto no es el mejor. Con Pedri plenamente asentado como pieza estructural del proyecto y con otros perfiles que han ganado peso en el esquema de Flick, el rol de Gavi se ha diluido. El propio futbolista es consciente de que, si quiere volver a sentirse protagonista absoluto, quizá deba buscar ese espacio lejos del Camp Nou.
Pedri, intocable en su posición
Dentro del club hay un consenso con que Pedri es intocable. El canario es el jugador sobre el que se quiere construir el Barça del presente y del futuro, y su peso es indiscutible. Comparte posición con Gavi y eso ha acabado siendo determinante. Dos perfiles tan similares no pueden convivir en el once de Flick, y en esa ecuación el sacrificado sería el andaluz.

Pedri, pese a la excelente relación personal que mantiene con Gavi, entiende la realidad del equipo. No ha puesto obstáculos y ha asumido que el club deba tomar una decisión dolorosa pero necesaria. En los despachos se interpreta esa postura como una “luz verde” a una salida que nadie desea, pero que muchos ven inevitable.
El Barça ya escucha ofertas
El Barça no tiene urgencia por vender a Gavi, pero tampoco cerrará la puerta si llega una propuesta convincente. Según fuentes cercanas, se valorarían ofertas de entre 40 y 50 millones de euros, una cifra que permitiría aliviar la masa salarial y reforzar otras posiciones estratégicas de la plantilla. En la Premier League ya hay varios equipos atentos a la situación.
La operación, si se acaba cerrando, sería una de las más dolorosas de los últimos años a nivel emocional. Un canterano como Gavi representa lo que el club siempre ha querido proyectar. Pero la realidad es que el fútbol no espera a nadie. Así pues, en el Barça ya asumen que el futuro pasa por elegir. Y en esa elección, Pedri es el eje, incluso si eso implica decir adiós a uno de los corazones del vestuario azulgrana.