La competencia tan grande que existe en todas las demarcaciones obliga a Hans-Dieter Flick a tener que tomar decisiones difíciles. Jugar como titular en el Barça está muy caro, y únicamente pueden hacerlo 11 jugadores en cada partido. Y si hay una demarcación donde el mánager de 62 puede presumir de contar con muchas alternativas, esa es el centro del campo, ya que tiene a su disposición a algunos de los mejores jugadores del planeta.
Es el caso de Pedri González o de Rodrigo Hernández, el fichaje estrella que cerraron este verano en el Spotify Camp Nou. Tampoco hay que olvidarse de Marc Bernal y de Pablo Paéz ‘Gavi’, dos de los mejores talentos que han salido de la Masía en la última década, ni de Frenkie de Jong, que en su momento fue elegido como mejor mediocentro de Europa, en 2019, y que se encuentra muy cerca de reaparecer, después de la grave lesión de rodilla que tuvo en el Mundial.
Todo esto deja a Brian Fariñas en una posición incómoda. A diferencia de otras ocasiones, sí que ha entrado en la convocatoria para viajar a Estambul, ya que suele ser el descarte habitual. Pero las bajas del neerlandés, de Andreas Christensen o de Raphinha Dias le han permitido colarse en la lista de 22 elegidos, gracias a que en la Champions League se pueden incluir más futbolistas en el banquillo que en La Liga EA Sports.

No obstante, cuesta creer que pueda tener minutos contra el Galatasaray. Su titularidad está totalmente descartada, y hay demasiados compañeros por delante en las rotaciones para que pueda entrar como revulsivo. Esto implicaría que, una semana más, el ‘4’ debería de continuar esperando su momento para debutar con el Barça. Porque hay que recordar que es el único jugador que todavía no se ha estrenado esta campaña, igual que tampoco lo hizo en la anterior.
Por ese motivo, sorprendió mucho que este verano le dieran ficha y dorsal profesional, aunque sí que tuvo presencia en la pretemporada, que fue donde consiguió sorprender a Flick, quien pidió paralizar su venta al Girona, como recuerdan en el diario ‘Sport’.
Fariñas, una situación insostenible
La de Fariñas es, por lo tanto, una situación insostenible para todas las partes implicadas. Porque el futbolista de 20 años no puede permitirse estar en el ostracismo, si no desea ver como su progresión queda estancada.
Y en el Barça tampoco se pueden permitir tener a un futbolista en el vestuario que no entra en los planes de Flick, como ha quedado comprobado.