Pau Cubarsí puede ser uno de los grandes beneficiados del próximo movimiento defensivo del Barça. Hansi Flick lleva meses reclamando un central zurdo de primer nivel y el club ha avanzado mucho por Nico Schlotterbeck, una operación que puede rondar los 65 millones de euros. El técnico considera que su llegada resolvería uno de los principales desequilibrios de la defensa y, sobre todo, permitiría colocar definitivamente a Cubarsí en el perfil donde más cómodo se siente.
El problema actual no está en la calidad del canterano, sino en los acompañantes. Cubarsí ha demostrado que puede asumir muchísima responsabilidad con balón, pero Flick entiende que necesita a su lado un central que domine el costado izquierdo de manera natural. Schlotterbeck encaja exactamente en ese perfil: zurdo, agresivo en la anticipación, capaz de defender muchos metros y con buena salida.
Flick lleva meses pidiendo un central zurdo
La insistencia del entrenador no es nueva. Flick considera que el Barça necesita equilibrar su primera línea para que Cubarsí no tenga que adaptarse constantemente a contextos que no le favorecen. Con un zurdo específico a su lado, el joven defensa podría jugar con más continuidad como central derecho, desde donde encuentra mejores líneas de pase y puede conducir con más libertad.

Schlotterbeck aporta además una característica que el Barça ha echado de menos: capacidad para defender hacia delante sin perder contundencia en los duelos. Su presencia permitiría adelantar metros, proteger mejor la espalda del centro del campo y liberar a Cubarsí de una parte importante del trabajo físico.
Cubarsí ganaría un socio pensado para potenciarlo
La operación no se entiende únicamente como un fichaje defensivo. Flick quiere construir una pareja estable y considera que Cubarsí debe ser una de las piezas alrededor de las que se ordene todo el sistema. Por eso, el perfil del acompañante resulta tan importante como su nivel individual. Con Schlotterbeck, Cubarsí tendría a su lado un jugador capaz de asumir el lado izquierdo, atacar balones aéreos y corregir hacia fuera. Eso le permitiría concentrarse más en la salida limpia, la lectura de espacios y la anticipación.
El Barça sabe que 65 millones supone una inversión muy importante, pero también entiende que el central zurdo es una prioridad estructural. Flick ha insistido en que no quiere otro parche. Si la operación termina cerrándose en las condiciones previstas, Schlotterbeck llegará para ser titular. Y Cubarsí será uno de los primeros en notarlo: menos adaptaciones, más estabilidad y una pareja diseñada para que pueda explotar todavía más sus virtudes.