Pau Cubarsí, ahora sí que lo pide a gritos, en enero debe llegar el refuerzo o el Barça no aguanta

Pau Cubarsí empieza a tener una sensación cada vez más clara: el Barça necesita fichar un central en enero. La lesión de Christensen ha reducido todavía más las alternativas y Gerard Martín no está ofreciendo el nivel de la temporada pasada. Para el joven defensa, la situación empieza a ser demasiado exigente porque prácticamente todo el peso de la salida de balón y de las correcciones defensivas termina pasando por él.

Pau Cubarsí está respondiendo, pero Hansi Flick sabe que no puede exigirle que sostenga solo toda la estructura defensiva durante meses. El Barça juega con la línea muy adelantada y necesita centrales capaces de anticipar, corregir muchos metros y mantener precisión cuando el equipo inicia desde atrás. Ahora mismo, cada ausencia aumenta demasiado el riesgo.

Christensen lesionado y Gerard Martín lejos de su mejor versión

La lesión de Christensen ha dejado al equipo sin una pieza que, aun sin ser intocable, ofrecía experiencia y una alternativa para rotar en un puesto en el que no sobran los efectivos. Gerard Martín debía aprovechar ese escenario, pero su inicio de temporada está siendo irregular y no transmite la misma seguridad que mostró el curso pasado.

Andreas Christensen entrenamiento Barca
Andreas Christensen entrenamiento Barca

Eso obliga a Cubarsí a asumir todavía más responsabilidad. Tiene que ordenar, corregir y muchas veces compensar movimientos de su compañero. Rodri también termina bajando más de lo deseado para ayudar en la salida, algo que resta presencia al centro del campo.

Enero se convierte en una fecha límite

Flick ya había pedido un central zurdo, pero ahora la necesidad es todavía mayor. El cuerpo técnico considera que no basta con tener alternativas: hace falta un jugador preparado para competir por la titularidad desde el primer día y descargar a Cubarsí de una responsabilidad excesiva. Deco sabe que enero es un mercado complicado, pero también que esperar hasta verano puede ser demasiado arriesgado. Una lesión más o una mala racha podría dejar la defensa sin soluciones fiables justo cuando empiecen los partidos decisivos.

Cubarsí no necesita que llegue alguien para sustituirlo, sino todo lo contrario. Quiere un socio que le permita jugar con más seguridad y que mantenga el nivel cuando el Barça defienda lejos de su área. La situación ya no parece una petición preventiva. Christensen está fuera, Gerard Martín no recupera su mejor versión y Cubarsí está sosteniendo demasiado. Si el Barça quiere aguantar todas las competiciones, enero debe traer un central capaz de entrar directamente en el once.