El debate vuelve cada vez que coinciden Rodri y Pedri, pero dentro de España cada vez tiene menos recorrido. Todavía hay quien insiste en que los dos necesitan demasiado balón, que ocupan espacios similares o que juntos restan verticalidad al equipo. Sin embargo, tanto Luis de la Fuente como quienes conocen bien a los dos centrocampistas defienden justamente lo contrario: su asociación puede convertir a la selección en un equipo todavía más completo.
La última demostración llegó ante República Checa. Rodri actuó como referencia por delante de la defensa y permitió que Pedri recibiera varios metros más arriba, liberado de buena parte del trabajo de construcción inicial. Esa distribución beneficia especialmente al jugador del Barça, que puede acercarse al área, acelerar el último pase y aparecer entre líneas sin tener que bajar constantemente a organizar desde el inicio.
Rodri libera la mejor versión de Pedri
Ese es precisamente el argumento que utiliza De la Fuente. El seleccionador ya ha dejado claro que “por supuesto” pueden jugar juntos y ha explicado que la presencia de Rodri obliga a Pedri a ofrecer cosas diferentes. No se trata de que uno limite al otro, sino de repartir responsabilidades para que cada uno aparezca donde más daño puede hacer.

También coinciden quienes han trabajado con ellos. No es por casualidad que todos los entrenadores apuesten por ponerlos juntos sobre el verde. Rodri es el que aporta equilibrio, protección y control; por su parte, Pedri encuentra más libertad para atacar espacios interiores y asociarse cerca del área.
Ninguno acepta ya el debate
Para Rodri y Pedri, por tanto, la cuestión empieza a estar superada. Los dos quieren jugar y ninguno contempla que compartir centro del campo sea un problema. Además, ahora también coinciden en el Barça, lo que puede aumentar todavía más unos automatismos que España aprovechará en cada concentración.
La discusión seguirá apareciendo porque De la Fuente dispone de alternativas extraordinarias como Fabián Ruiz, Mikel Merino, Dani Olmo o Martín Zubimendi. Pero el problema ya no es decidir si Rodri y Pedri son compatibles. La verdadera dificultad será encontrar sitio para todos. Cuando los dos primeros coinciden, la selección gana control atrás y talento unos metros más arriba. Y eso explica por qué ellos no compran un debate que el propio campo está empezando a desmontar.