El primer goleador del Camp Nou no fue Kubala, ni Luis Suárez, ni siquiera el futbolista al que el Barça reconoce como autor del tanto inaugural. Antes de que Eulogio Martínez estrenara el marcador en septiembre de 1957, un jugador apellidado Hernández ya había marcado allí. Lo hizo el 10 de agosto de 1956, en un partido entre arquitectos y contratistas disputado cuando el estadio todavía estaba en obras.
Aquel encuentro enfrentó a personas vinculadas a la construcción del nuevo campo. Las gradas seguían sin terminar y faltaba más de un año para la inauguración, pero el recinto ya permitió organizar un partido. Ese estreno entre los responsables de levantar el estadio fue muy distinto del acontecimiento multitudinario que posteriormente quedó asociado al nacimiento de la nueva casa azulgrana, todavía lejos de la ceremonia de inauguración.
Hernández se adelantó al gol de la inauguración
El equipo de los arquitectos ganó por 2-1 y Hernández firmó el primer tanto. Ese partido previo introduce un matiz en una historia que habitualmente empieza directamente con la visita de la selección de Varsovia. El primer goleador del recinto en construcción y el autor del primer gol del partido inaugural fueron, por tanto, dos personas diferentes, separadas por más de un año.

La inauguración llegó el 24 de septiembre de 1957, coincidiendo con la festividad de la Mercè. Más de 90.000 espectadores llenaron las gradas de un estadio que tampoco estaba completamente terminado. El Barça se enfrentó a un combinado de Varsovia y Eulogio Martínez marcó en el minuto 11. Justo Tejada dio la asistencia y después también anotó. Sampedro y Evaristo completaron los goles del triunfo azulgrana por 4-2.
El primer gol oficial también tuvo otro protagonista
Todavía existe una tercera distinción: el primer tanto en competición oficial. Ese honor corresponde a Ramón Alberto Villaverde, que abrió el marcador contra el Real Jaén el 6 de octubre de 1957. El estreno liguero acabó con una victoria del Barça por 6-1. Eulogio Martínez también dejó su huella aquella tarde, esta vez con tres goles, mientras Kubala y Tejada completaron la goleada ante el conjunto andaluz en el nuevo campo.
El nombre que conserva el reconocimiento del club como primer goleador es Eulogio Martínez, protagonista del estreno ceremonial. El paraguayo jugó en el Barça entre 1956 y 1962 y fue máximo realizador del equipo en tres temporadas. Su apodo, El Abrelatas, encajaba con su facilidad para encontrar portería. Pero, antes de aquella tarde histórica, Hernández ya había abierto el marcador de un Camp Nou que todavía se estaba construyendo.