Ni es tan bueno como Julián Álvarez ni marca goles como Kane, pero Flick ya se confirma con su fichaje

Hansi Flick empieza a asumir que el Barça no podrá fichar a Julián Álvarez y ya estudia alternativas más realistas para el puesto de nueve. Una de las opciones que ha ganado fuerza es Nicolò Tresoldi, delantero del Brujas, un atacante joven, móvil y con margen de crecimiento que aparece como una solución más asumible y de futuro para el club azulgrana.

Tresoldi no tiene el cartel de Julián ni la capacidad goleadora de Harry Kane, pero sí reúne varias condiciones que gustan al cuerpo técnico. Mide 1,86 metros, ataca bien el área, sabe jugar de espaldas y tiene energía para presionar. Además, viene de una temporada importante en Bélgica, donde confirmó que puede asumir responsabilidad ofensiva sin necesitar demasiados toques.

El plan B que debe convencer a Flick

El Barça necesita un delantero que pueda convivir con Lamine Yamal y aprovechar la creatividad de Pedri. Flick no busca únicamente goles: quiere movimientos que arrastren centrales, agresividad para atacar el primer palo y capacidad para presionar tras pérdida. Tresoldi encaja mejor en ese perfil colectivo que otros delanteros más estáticos o centrados exclusivamente en el remate.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Su juventud también juega a favor. Con 21 años y contrato con el Brujas hasta 2029, todavía tiene margen para mejorar en varios aspectod del juego que se pulen con la edad. No llegaría como una superestrella, sino como una apuesta que puede crecer dentro de un ataque ya construido alrededor de Lamine, Pedri y Dani Olmo.

Ni Julián ni Kane: una operación realista

Flick sigue considerando a Julián Álvarez un delantero ideal para lo que busca. El argentino presiona, se asocia, cae a bandas y tiene experiencia en partidos de máxima exigencia. El problema es económico: el Atlético no quiere vender y cualquier negociación se mueve en cifras que el Barça difícilmente puede asumir sin hipotecar otras posiciones importantes de la plantilla.

Tresoldi aparece precisamente por eso. No es tan bueno como Julián ni tiene los números de Kane, pero puede ofrecer profundidad, físico, hambre y un coste mucho menor. El Barça ya observa su situación y Flick está dispuesto a valorar su llegada si las grandes operaciones se caen. El alemán sabe que quizá no recibirá al nueve soñado, pero prefiere un delantero joven que encaje en el sistema antes que gastar una fortuna por un nombre imposible. Tresoldi ha pasado de alternativa lejana a candidato real. Su adaptación marcará si acaba siendo una apuesta temporal o el delantero capaz de quedarse muchos años en el nuevo proyecto del Barça.