El PSG no pierde de vista a una de las grandes joyas del fútbol europeo y mucho menos cuando ve que están formadas en el Barça, donde parece que los parisinos tienen cierta obsesión desde hace años. En este sentido, según cuentan en París, Nasser Al-Khelaïfi mantiene contactos habituales con Jorge Mendes para seguir de cerca la situación de Lamine Yamal, un jugador que sigue siendo un objetivo en el PSG pese a su consolidación en el Barça y lo que ahora parece un fichaje utópico.
No es un interés nuevo ni nada similar, es casi una obsesión. El club francés ya intentó su fichaje hace dos años con una oferta cercana a los 200 millones de euros, convencido de que podía convencer al Barça. No lo logró, pero tampoco ha abandonado la idea de que algún día, como hicieron Neymar y Messi, pueda acabr vistiendo la elástica del PSG.
Un seguimiento constante desde París
De este modo, en el PSG han optado por una estrategia más discreta pero constante a la hora de seducir, al menos, al agente del jugador. Las conversaciones con Jorge Mendes no buscan una operación en concreto ni nada similar, sino mantener información actualizada sobre el estado del jugador y dejar patente que ese interés latente en el fichaje siempre va a existir.
Y es que en París consideran que Lamine Yamal es uno de esos talentos generacionales por los que merece la pena esperar. Su crecimiento en el Barça no ha hecho más que reforzar esa idea que lleva años instalada en el Parque de los Príncipes. Además, el club francés quiere estar preparado para cualquier escenario. Si en algún momento se abre una oportunidad, no quieren partir desde cero en las negociaciones.
El Barça, firme en su postura
La realidad es que, a día de hoy, el Barça no contempla la salida de Lamine si no se abonan los 1.000 millones de cláusula de rescisión. De modo que el club azulgrana lo considera intransferible y una pieza clave sobre la que construir el futuro del equipo de cara a los próximos 12 años, como mínimo. Sin embargo, el interés del PSG sigue ahí. Al-Khelaïfi no ha ocultado nunca su admiración por el extremo y sigue viendo en él a un jugador capaz de marcar una época alá donde juegue.
Está claro que las negociaciones ni existen de forma formal, pero sí que se confirma una vigilancia constante sobre Lamine. En el fútbol actual, controlar la información es clave, y el PSG quiere estar en primera línea si alguna vez el escenario se abre para ellos. Mientras tanto, Lamine Yamal sigue siendo el sueño pendiente de París.
