Muere Michel Pineda, legendario delantero del Espanyol, a los 62 años

El futbol español hoy está de luto; Michel Pineda nos ha dejado a la edad de 62 años. El delantero, leyenda del Espanyol, llegó a Sarrià la temporada 1984 y estuvo en el club hasta 1990. En este periodo de tiempo marcó 73 goles en 223 partidos. El francés también estuvo presente la temporada de la final de la UEFA y, junto a otros futbolistas del momento como Lauridsen o N'Kono, formaron una de las grandes épocas doradas del club.

Aunque Pineda es recordado por su etapa en la ciudad condal, también tuvo pasos por Lleida, Alavés y Racing de Santander. Fue precisamente en este último donde también dejó gran recuerdo. El delantero marcó el gol del ascenso de los cántabros a Primera División, pero ese tanto se lo anotó precisamente a su querido Espanyol y mandó a los pericos a Segunda División.

El gol que cambió la historia del Espanyol

Después de la temporada 1990, Pineda abandonó el club de sus amores para partir hacia Francia. Tras una etapa de tres temporadas en su país natal, volvió a España, en este caso para jugar con el Racing de Santander en Segunda División. Ahí cuajó una gran temporada y junto al equipo cántabro rozaron el ascenso directo. En esas temporadas, el ascenso a la Liga era muy distinto. El tercero y cuarto de Segunda División se enfrentaban al decimoctavo y decimoseptimo de Primera División.

Casualidades de la vida, el Racing quedó tercero y un Espanyol venido a menos había finalizado la liga antepenúltimo. La eliminatoria de ida y vuelta acabó con un resultado global de 0-1. El único tanto de esos partidos lo marcó Pineda en Sarrià y, pese a ascender con su nuevo club, había condenado al descanso a los pericos. Él mismo declara que después del gol lloró muchísimo. Ese descenso de los blanquiazules fue el inicio del fin para ellos. Entrarían en una espiral de problemas económicos que culminaría en la demolición de Sarrià y la marcha del club de Barcelona.

Una amistad con Cantona

Los dos futbolistas coincidieron en la cantera del Auxerre y ahí formaron una gran amistad. Ambos eran las grandes promesas de la cantera del club francés y, a través de compartir habitación, formaron un vínculo que casi los manda a Vitoria. Según unas declaraciones de Pineda para Relevo, los dos mandaron una carta al equipo vasco pidiendo que les ficharan, alegando que eran españoles. Esa carta nunca fue correspondida y el Alavés perdió la oportunidad de haber tenido en su equipo a dos auténticos talentos. 

Sobre la amistad con su compatriota, afirmó lo siguiente en la despedida del rey en Old Trafford: "Hostia, pues tampoco nos ha ido tan mal, ¿no? De dónde veníamos, dos niñatos… Hombre, él ha sido la hostia, pero yo no me puedo quejar. Me lo he pasado muy bien, he disfrutado mucho, me he ganado la vida".