Ander Barrenetxea necesita convertir sus mejores actuaciones con la Real Sociedad en una costumbre si quiere regresar a la selección española. El extremo ya consiguió llamar la atención de Luis de la Fuente, pero aquella oportunidad todavía no se ha traducido en continuidad con el conjunto nacional. A su lado tiene a Mikel Oyarzabal, un referente para entender cuánto pesan la regularidad y la capacidad de responder cuando aumenta la exigencia.
El punto de partida existe. Barrenetxea debutó con la absoluta frente a Egipto, en marzo, y disputó 72 minutos como titular. Sin embargo, su ficha en la RFEF sigue recogiendo una única internacionalidad. Para volver a entrar, necesita ofrecer argumentos que vayan más allá de una buena jugada o de un partido inspirado. Su candidatura pasa, principalmente, por lo que consiga demostrar cada semana con la camiseta txuri-urdin.
La competencia empieza dentro de la Real Sociedad
En este sentido, el primer desafío está en ganarse un sitio estable en su propio equipo. Barrenetxea comparte posiciones con Guedes, Take Kubo y Job Ochieng, alternativas que amplían las posibilidades de Pellegrino Matarazzo. Hasta ahora, el donostiarra acumula 588 minutos y dos goles. Tiene participación, pero también compañeros capaces de aprovechar la más mínima oportunidad para adelantarlo en los planes del entrenador.
Desde el punto de vista deportivo, ese escenario exige a Barrene, tener éxito con mayor frecuencia. Un extremo puede desequilibrar con una conducción, pero también debe elegir cuándo acelerar, encontrar al compañero y dar continuidad al ataque. Para reforzar su candidatura internacional, necesita que esas acciones aparezcan durante más fases del encuentro. La diferencia entre tener condiciones y convertirse en una opción habitual está, precisamente, en sostener su influencia.
Oyarzabal debe ser la referencia a seguir
La comparación con Oyarzabal resulta útil por lo que representa dentro del equipo: un atacante cuya aportación permite construir alrededor. Para Barrenetxea, compartir vestuario con él ofrece una referencia cercana sobre cómo mantener la concentración, participar cuando el balón llega menos y seguir siendo importante sin depender únicamente del desborde. Ese crecimiento puede ayudarle tanto a consolidarse en la Real Sociedad como a recuperar terreno con España.
Así pues, el siguiente paso de Barrenetxea debe producirse en el campo. Recuperar su mejor versión y mantenerla durante varias jornadas reforzaría sus opciones ante De la Fuente. Ya ha conseguido abrir la puerta de la absoluta; ahora necesita construir una candidatura suficientemente sólida para volver a cruzarla con continuidad.
