Si hay un jugador que fue capaz de generar grandes expectativas durante la pretemporada, junto a Raphinha Dias o a Lamine Yamal, ese es Hamza Abdelkarim. Pasó de ser un semi desconocido para la mayoría de la gente, a ganarse el respeto de sus compañeros y de la afición del Barça, que rápidamente se hizo ilusiones con su progresión. Una cosa totalmente comprensible, después de ver sus exhibiciones en los amistosos que disputó.
Renunció a sus vacaciones después de jugar el Mundial para ganarse la confianza de Hans-Dieter Flick, y lo logró. Porque únicamente necesitó un par de partidos para demostrar que tiene un instinto anotador impresionante, y unas condiciones físicas, técnicas y mentales fuera de lo habitual. Y todo esto, recordemos, con tan solo 18 años, de modo que todavía podría jugar con el Juvenil A, aunque ha sido inscrito con ficha del filial.

Aprovechó las complicaciones de Joan Laporta y de Deco para firmar a Julián Álvarez o a Joao Pedro, y dio un golpe encima de la mesa, dejando claro que estaba preparado para ser importante en el Spotify Camp Nou. No tardaron en aparecer las primeras comparaciones con Erling Braut Haaland o con Robert Lewandowski, y mucha gente esperaba verlo en el once inicial en las primeras jornadas de La Liga EA Sports. Sin embargo, esto todavía no ha sucedido.
De hecho, su participación se resume a un único partido, en el cual entró como revulsivo, y disputando los últimos cuatro minutos. Al principio, la justificación del Barça fue que no quería exponerlo públicamente hasta que no hubiera firmado un nuevo contrato, aumentando su cláusula de rescisión, que era de tan solo 15 millones de euros. Pero ya se anunció su renovación, y las cosas siguen exactamente igual para Abdelkarim.
Por este motivo, se ha comenzado a valorar la idea de que empiece a jugar regularmente con el filial, para no perder el ritmo competitivo. Aunque la Segunda RFEF es una categoría que se le queda claramente muy pequeña…
Abdelkarim está decepcionado con Flick y puede salir en enero
Abdelkarim se ha mostrado profundamente decepcionado con Flick, quien le había prometido que sería muy importante en las rotaciones. Y también se siente engañado, pues le garantizaron que no traerían a otro ‘9’, y ficharon a Gabriel Jesús en la recta final del mercado estival, que le ha pasado por delante.
Lógico que se plantee salir del Barça en enero, a través de un préstamo, para acumular experiencia en otro lugar, como aseguran desde ‘Goal’.