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El Barça vuelve a encontrarse con un obstáculo en el Atlético de Madrid. Después de las dificultades para acercarse a Julián Álvarez, el nombre que aparece ahora es Marc Pubill, un defensa que ya estuvo en la órbita azulgrana y cuyo crecimiento ha complicado cualquier intento de ficharlo. Mateu Alemany ha dejado clara la voluntad rojiblanca de conservarlo, un mensaje que enfría las expectativas de quienes siguen su evolución.

El dirigente se pronunció en DAZN, antes del encuentro contra el Espanyol, en unas declaraciones recogidas por ElDesmarque. “Estamos muy contentos con él y esperamos que esté muchos años con nosotros”, aseguró. La frase refleja cómo ha cambiado su consideración dentro del club: llegó como una incorporación para crecer y se ha convertido en un futbolista al que el Atlético quiere dar continuidad dentro de su proyecto.

Pubill ya no es aquella oportunidad de mercado

El interés azulgrana viene de lejos. Según explicó Estadio Deportivo, Pubill fue ofrecido al Barça cuando todavía jugaba en el Levante y posteriormente volvió a estar cerca desde el Almería. Ninguna de aquellas opciones prosperó. El conjunto rojiblanco terminó incorporándolo y hoy el escenario es distinto: su progresión ha elevado tanto su cotización como su importancia deportiva para el equipo de Diego Simeone.

Marc Pubill

Su evolución como central añade atractivo a un perfil que también conoce el lateral derecho. Esa versatilidad permitiría cubrir distintas necesidades defensivas y compartir línea con Pau Cubarsí, con quien ya ha coincidido en la selección. Para el Barça, sería una incorporación con margen de crecimiento y experiencia competitiva. Para el Atlético, precisamente esas cualidades explican que resulte cada vez menos apetecible escuchar propuestas por él.

Un contrato largo y una cláusula que aleja al Barça

La protección contractual refuerza esa postura. Pubill firmó hasta 2030 y, según publicó AS, su cláusula de rescisión ronda los 500 millones de euros. Esa cifra no equivale a un precio de venta, pero sí muestra la capacidad del club para controlar una posible salida. Cualquier interesado necesitaría convencer al Atlético de Madrid de negociar por un jugador considerado importante para su futuro.

Ahí vuelve a aparecer el problema para el Barça, ya que identificar un futbolista interesante no significa encontrar un vendedor dispuesto. Alemany ha defendido públicamente su continuidad y el contrato permite sostener ese discurso sin urgencias. El defensa que pudo representar una oportunidad se ha convertido en una operación difícil. Reunirlo con Cubarsí exigiría bastante más que recuperar el interés de otros veranos o trasladarle una propuesta deportiva atractiva.