Desde la Masía, llega la joya que ha enamorado a Hansi Flick y que se estrena en el Clásico

Orian Goren tiene una oportunidad para acercarse al primer equipo del Barça. La lesión de Dani Olmo ha dejado un hueco y Hansi Flick ha mirado hacia un futbolista que ya le convenció durante la pretemporada. El centrocampista de 17 años apunta a estrenarse en una convocatoria oficial precisamente contra el Real Madrid, un escenario que muestra la confianza que empieza a ganarse dentro del club.

En este sentido, Flick ya le ha comunicado que cuenta con él para el Clásico. Y este es un paso tiene una gran importancia, ya que el entrenador necesita alternativas y considera que Goren puede ayudar si el equipo lo necesita. Para el joven, supone recoger el premio a un comienzo de temporada en el que ha conseguido hacerse importante en el filial.

Flick ya se fijó en él durante el verano

El israelí llega con una ventaja, porque Flick ya conoce cómo trabaja. Participó en la preparación del primer equipo y tuvo minutos tanto en Inglaterra como en el Trofeo Joan Gamper. Aquella experiencia le permitió mostrar sus condiciones y familiarizarse con las exigencias del técnico. Cuando ha aparecido la necesidad de incorporar otro centrocampista, su nombre estaba entre las opciones que el entrenador tenía presentes.

Orian Goren Barça
Orian Goren Barça

De esta manera, Goren encuentra una puerta abierta en una posición donde la ausencia de Olmo reduce las posibilidades. Fermín López parte con más opciones de asumir el protagonismo, pero el banquillo también necesita respuestas. Un jugador capaz de recibir entre líneas, asociarse y encontrar el último pase ofrece recursos si el partido exige cambiar algo. Esa es la oportunidad que puede empezar a construir el canterano desde los entrenamientos.

La baja de Olmo acelera su oportunidad

Su rendimiento con el Barça Atlètic ayuda a explicar la elección. Pese a tener edad juvenil, ha acumulado 419 minutos y una asistencia en los cinco encuentros del filial. Juliano Belletti le ha dado continuidad y el centrocampista está aprovechando esa responsabilidad para avanzar. La llamada del primer equipo daría continuidad a un crecimiento que ya se estaba produciendo antes de la lesión de su compañero.

Así pues, Goren afronta el Clásico como una primera oportunidad para hacerse sitio en los planes de Flick. Entrar en la convocatoria le permitiría vivir el partido desde dentro y quedar disponible si el entrenador necesita recurrir a él. Después tendrá que seguir ganándose nuevas llamadas, pero ya ha conseguido algo importante: que el técnico mire al filial y piense en su nombre.