Martín Zubimendi no está teniendo en el Arsenal el protagonismo que esperaba cuando decidió dar el salto a la Premier League. El centrocampista español confiaba en convertirse en una pieza estructural para Mikel Arteta, pero su peso dentro del equipo ha sido menor de lo previsto y eso abre un escenario que parecía difícil hace solo unos meses: una salida ya en enero.
Arteta no quiere retener a un futbolista descontento si su situación no cambia. El técnico valora mucho las condiciones de Zubimendi, pero también entiende que necesita minutos y continuidad para mantener su estatus internacional. Por eso, si llega una propuesta importante, el entrenador estaría dispuesto a cumplir la palabra de facilitarle una salida.
Madrid aparece como la gran vía de escape
El destino que más fuerza tiene es Madrid. Zubimendi encaja en el perfil que buscan los grandes clubes de la capital: un mediocentro capaz de ordenar la salida de balón, jugar bajo presión y dar equilibrio por delante de la defensa. Su conocimiento de LaLiga también reduciría cualquier periodo de adaptación.

Volver a España permitiría además al centrocampista recuperar inmediatamente un contexto conocido. Después de años siendo referencia en la Real Sociedad, su paso por Inglaterra no está teniendo el impacto esperado y enero puede convertirse en el momento adecuado para cambiar de escenario antes de que su situación se enquiste.
Mikel Arteta no quiere bloquear su futuro
La postura de Arteta será fundamental. El técnico apostó por su llegada, pero tampoco quiere tener en la plantilla a un futbolista importante ocupando un papel secundario durante demasiados meses. Si Zubimendi considera que necesita salir para recuperar protagonismo, el Arsenal estudiará fórmulas que permitan desbloquear la operación.
Todo dependerá de lo que ocurra antes del mercado de invierno, pero el escenario ya está encima de la mesa. Zubimendi necesita jugar y en Madrid puede encontrar el espacio que ahora no tiene en Londres. Si su protagonismo sigue siendo reducido, enero puede convertirse en su vía de escape y Arteta no pondrá obstáculos a una salida que permita al internacional español volver a sentirse importante.