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Por muchos años que hayan pasado desde su retirada, Iker Casillas todavía permanece en el recuerdo de todo el mundo. Su dilatada trayectoria en la élite le sirvieron para ser considerado como uno de los mejores porteros de la historia, y su palmarés habla por sí solo. Porque conquistó absolutamente todos los títulos posibles con el Real Madrid, y también con la selección española, siendo capitán en ambos. Lamentablemente, su carrera finalizó de manera abrupta después de sufrir un infarto mientras jugaba en el Oporto.

Pero después de colgar los guantes, ha seguido ocupando portadas por su relación con Sara Carbonero, de la cual se divorció hace unos años, o por sus apariciones en la ‘Kings League’ de Gerard Piqué e Ibai Llanos, donde tiene un equipo. Y quizás mucha gente no sepa que su primogénito está destinado a seguir el ejemplo de su padre, y convertirse en portero profesional. Porque en las categorías inferiores del equipo blanco ya ha demostrado su talento.

Martín, quien ha decidido utilizar el apellido de su madre para quitarse presión, apareció recientemente en una entrevista que le concedió a José Ramón de la Morena, donde también estaba Ethan Balboa, hijo de Javier Balboa, quien también jugó en el Santiago Bernabéu, y es un colaborador habitual en ‘El Chiringuito de Jugones’. Y habla abiertamente de los consejos que le da su padre, consciente de lo difícil que resulta defender la portería.

José Ramón de la Morena 

“Mi padre siempre me habla de la humildad. Es lo más importante”, comenzó diciendo, antes de añadir las recomendaciones que Iker le da antes de entrar al terreno de juego, en algunos puntos donde puede mejorar. “Siempre me dice que, si me tengo que tirar a un lado, que me tire bien, que no me deje caer. Que me tire sin dudar y que, si tengo que salir fuerte, salga fuerte, pero que no me quede a medio camino”, añadió después de ser preguntado.

Y una de las cosas que Martín comparte con su padre es su obsesión con analizar a los rivales antes de jugar contra ellos. “A lo largo de los años, de tantos penaltis que me tiran jugadores del Atlético de Madrid y del Fútbol Club Barcelona, a veces me quedo con sus lanzamientos. No tengo trucos, la verdad. Me tiro al lado que crea y a ver si lo paro”, sentenció.

Todavía es muy joven, tan solo tiene 12 años, pero quién sabe si próximamente podrá cumplir su sueño y jugar en el Madrid. Su padre, Iker, lo hizo cuando cumplió los 18 años.