En Ducati empieza a abrirse un frente inesperado que tiene apellido Márquez. Y es que, según cuentan fuentes cercanas, Marc Márquez no ha ocultado su malestar por la gestión que la marca italiana hizo con el futuro de su hermano Álex. La salida de este rumbo a KTM ha dejado un poso de incomodidad que podría tener consecuencias mayores de las previstas en el equipo de Borgo Panigale, donde no esperaban esta reacción por parte del catalán.

El piloto de Cervera entiende que no existió una intención clara y firme por parte de Ducati de garantizar continuidad y estabilidad deportiva a Álex dentro de su estructura en Gresini. Aunque las negociaciones existieron, Marc considera que la apuesta nunca fue total. Y ese matiz, en un entorno tan cercano, pesa mucho.

Una cuestión más personal que contractual

No se trata únicamente de contratos o motos oficiales. Para Marc Márquez, la estructura deportiva también es un entorno humano. La sensación de que su hermano no fue una prioridad ha generado dudas internas sobre el compromiso de la marca con el proyecto familiar de los de Cervera. Ducati ofreció alternativas, pero desde el entorno del nueve veces campeón del mundo se interpreta que no fueron suficientes para asegurar una trayectoria sólida a Álex dentro de la fábrica. La decisión de marcharse a KTM se vivió como una consecuencia directa de esa falta de convicción.

Marc Márquez Ducati / Foto: EFE
Marc Márquez Ducati / Foto: EFE

Marc no ha tomado ninguna decisión todavía, pero sí ha dejado entrever que su continuidad futura dependerá también del contexto global que rodee su proyecto y el paso que ha dado Ducati no es el mejor para tener contento al flamante campeón del mundo de MotoGP.

Ducati ante un escenario delicado con Marc

En Borgo Panigale saben que Marc es un activo fundamental, no solo por resultados, sino por imagen y liderazgo en todos los aspectos. Cualquier duda sobre su compromiso genera inquietud. La ruptura no es inminente, pero el vínculo ya no se percibe tan blindado como hace unos meses. Si Marc siente que la estructura no respalda a quienes considera parte esencial de su entorno, podría replantearse su futuro.

El mercado de MotoGP es dinámico y las decisiones no siempre responden únicamente a rendimiento en pista. A veces, el factor humano inclina la balanza de forma definitiva. Por ahora no hay anuncio oficial ni ultimátum. Pero la salida de Álex ha dejado una grieta emocional que Ducati no puede ignorar. Y cuando se trata de Marc Márquez, cualquier fisura merece atención inmediata.