Marc Márquez ha tomado una decisión clara en uno de los momentos más delicados de la temporada. El piloto de Cervera no quiere que su futuro contractual le distraiga del objetivo inmediato: recuperar puntos en el Mundial y volver a colocarse en la pelea por el título. Por eso habría pedido a sus agentes que frenen todas las negociaciones hasta nuevo aviso, tanto con Ducati como con cualquier otra fábrica interesada.
Y es que Marc sabe que ahora no es el momento de abrir debates externos. Ducati quiere conocer sus planes de cara a 2027, Honda podría intentar mover ficha con una oferta importante y el mercado empieza a agitarse. Sin embargo, Márquez no quiere entrar todavía en ese juego. Su prioridad es el rendimiento en pista.
Marc no quiere hablar de renovación todavía
La realidad es que la situación de Márquez ha cambiado mucho en las últimas carreras. Después de volver a ganar y de recortar puntos importantes, el piloto siente que el Mundial todavía puede estar vivo si mantiene esta línea. Por eso cualquier conversación sobre renovación, cambio de equipo o futuro a medio plazo puede convertirse en una distracción innecesaria.

De este modo, Marc no renovará con Ducati de forma inmediata ni negociará nada serio con Honda mientras la temporada no avance un poco más. Quiere ver hasta dónde puede llegar con la moto actual, qué margen real tiene para remontar y si Ducati le ofrece las condiciones deportivas que necesita para competir al máximo. Además, retrasar la decisión también le permite ganar fuerza. Si sigue sumando victorias y puntos, su valor crecerá y cualquier negociación futura será mucho más favorable para él.
El Mundial está por encima del mercado
El problema es que el mercado no espera. Ducati quiere blindarlo cuanto antes y Honda puede ver una oportunidad para recuperar a su gran campeón. Pero Márquez entiende que precipitarse ahora sería un error. Ya habrá tiempo para hablar de 2027. Su mensaje es que primero quiere competir y después negociar. Marc quiere centrarse en entrenar, llegar fuerte a cada gran premio y reducir la distancia con los líderes. Todo lo demás queda aparcado.
Así pues, Marc Márquez ha pedido a sus agentes que rompan o congelen todas las negociaciones hasta nuevo aviso. No quiere firmar con Ducati, ni escuchar a Honda, ni alimentar rumores mientras todavía tenga opciones en el Mundial. Ahora la prioridad no es el despacho, sino la pista.