Davide Tardozzi mantiene su confianza en Marc Márquez, pero el futuro de Ducati ya tiene otro nombre señalado con Pedro Acosta. El piloto murciano compartirá equipo con el de Cervera en 2027 y 2028, una decisión que aumenta la competencia dentro del garaje oficial. Para Márquez, el reto será conservar su condición de referencia mientras la fábrica incorpora a uno de los jóvenes con mayor proyección de MotoGP.
“Creo que sus mejores carreras todavía están por llegar”, afirmó Tardozzi tras el fin de semana de Australia, según recogió GPOne. Sus palabras respaldan al campeón y su capacidad para seguir sorprendiendo. Sin embargo, colocadas junto al fichaje de Acosta, abren una lectura que indica que Ducati confía en que Marc siga ganando, pero también está construyendo un proyecto capaz de competir más allá de su etapa.
Acosta convierte el respaldo en una exigencia mayor
En este sentido, la llegada del murciano tendrá consecuencias deportivas. Compartir equipo significa disponer de una referencia directa con la que comparar resultados, adaptación y rendimiento. Para Márquez, cada diferencia entre ambos tendrá más relevancia que cuando compiten con motos distintas. Acosta llegará con ambición para ganar y con la oportunidad de demostrar que puede disputar el liderazgo dentro de la estructura oficial.

La propia fábrica explicó esa apuesta al anunciar su incorporación. Gigi Dall’Igna lo presentó como un perfil ideal para el futuro del equipo y destacó que buscaban un piloto joven y rápido después de confirmar que seguían con Marc. El mensaje sitúa a ambos dentro del proyecto, aunque con trayectorias diferentes: uno aporta una experiencia ganadora y el otro representa una inversión para las próximas temporadas.
Las decisiones en pista pondrán a prueba el discurso
De esta manera, el verdadero examen llegará cuando compartan garaje. El respaldo se medirá en el trabajo técnico, la atención a las necesidades de cada piloto y la capacidad de gestionar una posible lucha entre compañeros. Si Acosta responde desde el principio, Ducati tendrá que administrar dos aspiraciones fuertes. Esa convivencia puede elevar el rendimiento del equipo, pero también hará más delicadas sus decisiones deportivas.
Así pues, las palabras de Tardozzi convivirán con una competencia mucho mayor en el box de los de Borgo Panigale. El fichaje de Acosta no certifica que Márquez haya perdido la confianza en Ducati, pero sí muestra que los italianos no dejarán nada al azar. A partir de 2027, su condición de referente tendrá una prueba directa dentro del propio equipo. Los resultados marcarán el reparto de protagonismo.