Marc Bernal sigue siendo una de las grandes apuestas del Barça para el futuro, pero su situación puede complicarse con el regreso de Frenkie de Jong. Hansi Flick valora muchísimo al canterano y dentro del club lo consideran una pieza con condiciones para convertirse en referencia del centro del campo durante muchos años. El problema está en la competencia, ya que con Rodri como titular y Frenkie casi disponible, los minutos pueden reducirse de manera importante.
Bernal había ganado peso por su capacidad para jugar como pivote, ordenar la salida y ofrecer una presencia física que el equipo necesitaba. Su evolución convenció al cuerpo técnico y el Barça nunca ha tenido intención de ponerlo en el mercado. Todo lo contrario. Sin embargo, el regreso de De Jong puede cambiar el reparto de minutos y puede dejar al joven en una posición más complicada, incluso por detrás del neerlandés como alternativa de Rodri.
Simeone sigue muy atento a su situación
Ahí aparece el Atlético de Madrid. Diego Simeone ya había mostrado interés en Bernal y sigue encantado con su perfil. El argentino busca centrocampistas fuertes, tácticamente disciplinados y capaces de sostener partidos exigentes, características que encajan con el futbolista del Barça. Si detecta que el joven empieza a tener menos protagonismo, pedirá a la dirección deportiva rojiblanca que se mueva.

El Atlético sabe que convencer al Barça sería muy difícil. Bernal no está en venta y Flick lo considera una pieza importante de futuro. Pero el mercado cambia cuando un futbolista joven siente que su progresión se frena. Si pasa de tener minutos de forma regular como ahora, a convertirse en una tercera opción, Simeone puede intentar aprovechar cualquier signo de descontento para acercarlo al Metropolitano.
El regreso de Frenkie puede alterar las jerarquías
De Jong vuelve con la necesidad de recuperar ritmo y protagonismo. Flick confía en su nivel, por lo que necesitará minutos para devolverlo a su mejor nivel. Eso deja a Bernal en una situación incómoda: puede seguir siendo intocable a largo plazo y, al mismo tiempo, perder espacio inmediato dentro de la rotación.
El Barça no quiere perderlo y cualquier movimiento tendría que superar una resistencia enorme. Pero Simeone ya sabe qué debe esperar, ya que si Bernal empieza a sentirse relegado, el Atlético llamará. Para el club azulgrana, la prioridad será evitar precisamente eso y demostrarle que, aunque ahora tenga más competencia, continúa siendo una pieza central del proyecto.