Luis de la Fuente empieza a asumir que la gestión de Pedri puede convertirse en uno de los asuntos más delicados de su etapa al frente de España. El centrocampista del Barça no está teniendo el protagonismo que espera y mantenerlo demasiado tiempo en el banquillo puede acabar generando un problema que vaya mucho más allá de una simple decisión táctica. Y es que Pedri es uno de los jugadores con más peso dentro de la selección y su situación empieza a resultar difícil de sostener.
El seleccionador sabe que llegar a la Eurocopa de 2028 con autoridad exige tener alineados a los futbolistas más importantes del vestuario. Si Pedri continúa sintiendo que su papel no corresponde con su nivel, la tensión puede crecer y trasladarse también al resto del grupo. De la Fuente no quiere que una elección deportiva termine convirtiéndose en un debate permanente alrededor de su continuidad.
Pedri necesita recuperar un papel principal
El problema es que Pedri no se considera un futbolista de rotación ni nada cercano a ello. Con el Barça sigue siendo una de las piezas fundamentales para controlar los partidos, conectar líneas y dar sentido a la posesión. Cuando está bien físicamente, su influencia en el juego es enorme y eso aumenta la presión sobre De la Fuente cada vez que decide dejarlo fuera del once.
Además, España necesita precisamente futbolistas capaces de dominar los ritmos cuando los partidos se complican. Pedri ofrece pausa, último pase y capacidad para asociarse con Lamine Yamal, Rodri o Fermín. Mantenerlo como una alternativa secundaria puede hacer que el seleccionador pierda una de las conexiones más fuertes del equipo.
De la Fuente se juega también su autoridad
La cuestión no pasa únicamente por contentar a Pedri. De la Fuente necesita demostrar que sus decisiones responden al rendimiento y que sabe gestionar a las grandes figuras sin abrir conflictos innecesarios. Si uno de los mejores centrocampistas españoles continúa acumulando suplencias, cualquier mal resultado volverá a colocar el foco sobre el banquillo. Por eso, el próximo tramo de partidos puede resultar decisivo. Pedri necesita continuidad como titular y De la Fuente sabe que seguir posponiendo esa decisión puede desgastar su relación con una pieza central del vestuario.
La Eurocopa todavía queda lejos, pero el seleccionador no quiere llegar a 2028 con dudas sobre su liderazgo. Si consigue devolver a Pedri el peso que reclama y el equipo responde, el problema desaparecerá. Si insiste en mantenerlo fuera, el debate puede terminar creciendo hasta poner en cuestión incluso su propia autoridad al frente de España.
