Luis de la Fuente ha tomado una decisión muy dura con Fabián Ruiz después de comprobar cómo cambió España ante Arabia Saudí. El seleccionador entiende que Pedri necesita jugar más retrasado, con espacio para recibir y dirigir, y que la presencia del centrocampista del PSG termina ocupando zonas demasiado parecidas. Por eso, Fabián puede quedarse sin volver al once durante el Mundial.
La victoria por 4-0 reforzó esa idea. Pedri actuó en una posición más natural, Dani Olmo ocupó la mediapunta y el equipo ganó velocidad, profundidad y claridad en la circulación. España dejó atrás la versión plana del debut y encontró una estructura que favorece a su jugador más creativo. De la Fuente no quiere tocar ahora lo que por fin ha funcionado.
Pedri gana libertad cuando Fabián desaparece del once
El problema no es la calidad de Fabián, sino su encaje. El andaluz necesita participar cerca del balón, recibir por dentro y avanzar desde posiciones similares a las de Pedri. Cuando coinciden, ambos se acercan demasiado y los centrales encuentran menos líneas de pase. Con Olmo por delante y Rodri como apoyo en el puesto de pivite, Pedri dispone de más metros para mandar.

La mejora también facilita la salida desde atrás. Cubarsí y Laporte pueden encontrar a Rodri o conectar directamente con Pedri sin que el centro del campo se comprima. España circula con menos toques, rompe líneas antes y obliga al rival a retroceder. Ese funcionamiento convence al cuerpo técnico y deja a Fabián en una situación incómoda.
De la Fuente sacrifica a un campeón por el equilibrio
Fabián sigue siendo un futbolista importante y puede aportar llegada, control y experiencia, pero su papel cambia. De la Fuente podría reservarlo para momentos concretos, partidos más físicos o segundas partes en las que España necesite proteger una ventaja. La titularidad, sin embargo, queda prácticamente cerrada mientras Pedri mantenga este nivel.
La realidad es que el seleccionador no ha anunciado públicamente que Fabián no volverá a jugar. Sin embargo, la lectura deportiva es clara. Por el bien de Pedri y del equilibrio de España, De la Fuente ha encontrado una estructura sin él. El técnico tendrá que explicarle una decisión dolorosa: no es un castigo, sino el sacrificio necesario para que el equipo funcione mejor en los partidos decisivos del campeonato.