Luis de la Fuente está dispuesto a ampliar su etapa al frente de España, pero quiere hacerlo con una condición deportiva clara. El seleccionador desea conservar libertad absoluta para elegir cada convocatoria y recibir el respaldo de la Federación cuando decida apartar a jugadores con mucho peso histórico. Después de ganar el Mundial, considera que el siguiente ciclo debe construirse sin compromisos personales.
La petición afecta especialmente a dos veteranos que ya quedaron fuera de la cita mundialista: Dani Carvajal y Álvaro Morata. Ambos fueron capitanes y referencias de la selección campeona de Europa, pero De la Fuente entiende que su trayectoria no puede garantizarles nuevas oportunidades. Si renueva, quiere poder mantenerlos fuera cuando el rendimiento, la edad o la competencia así lo aconsejen.
Carvajal y Morata representan el cambio de ciclo
La ausencia de ambos en la prelista del Mundial ya mostró que el técnico no teme tomar decisiones difíciles. Carvajal llegó condicionado por las lesiones y la falta de continuidad, mientras Morata había perdido protagonismo ante delanteros más jóvenes. El título posterior reforzó la idea de que España puede competir al máximo nivel sin depender de antiguos líderes.

De la Fuente no pretende cerrarles la puerta mediante una retirada obligatoria. Su postura es más sencilla: nadie tendrá plaza por los servicios prestados. Si Carvajal o Morata recuperan un nivel superior al de sus competidores, podrán volver. Si no lo consiguen, el seleccionador quiere convocar a otros futbolistas sin soportar presiones externas, campañas públicas ni interferencias federativas.
La renovación exige autoridad deportiva completa
La Federación valora ampliar su contrato hasta 2030 después de los resultados obtenidos, pero debe aceptar que esa continuidad incluye decisiones impopulares. De la Fuente desea iniciar la preparación de la próxima Eurocopa incorporando perfiles nuevos y reduciendo progresivamente la presencia de jugadores que ya completaron una etapa. Para hacerlo necesita sentir que su criterio será defendido institucionalmente.
El seleccionador ya ha avisado de que no mantiene compromisos permanentes con ningún futbolista. Esa frase resume la condición que coloca sobre la mesa antes de renovar. Carvajal y Morata son los nombres más evidentes, aunque la regla afectará a toda la plantilla, porque jugará quien alcance el nivel exigido en cada momento. De la Fuente quiere seguir, pero no aceptará que el pasado determine sus listas. Su nuevo contrato debe garantizarle libertad para cerrar ciclos, abrir oportunidades y dejar fuera incluso a quienes fueron fundamentales en los mayores éxitos recientes de España, sin que nadie pueda imponerle nombres desde fuera del vestuario.