Luis de la Fuente empieza a mirar con preocupación todo lo que rodea la carrera por el Balón de Oro. El seleccionador entiende que Lamine Yamal tenga opciones reales de pelear por el galardón y que el Barça haya decidido impulsar su candidatura, pero dentro de la Roja la situación es mucho más delicada. Rodri y Fabián también se ven con argumentos suficientes para estar entre los grandes candidatos.
El problema no está en que varios futbolistas aspiren al mismo premio, sino en cómo se gestiona esa rivalidad dentro de una selección que necesita mantener intacto el equilibrio del vestuario. De la Fuente no quiere que la campaña alrededor de Lamine Yamal termine generando comparaciones internas o la sensación de que unos reciben más reconocimiento que otros después de haber compartido los mismos éxitos colectivos.
Rodri y Fabián también creen que tienen argumentos
Rodri considera que su peso en el centro del campo y su importancia en los grandes partidos le colocan entre los nombres más fuertes. Fabián, por su parte, también entiende que su rendimiento con España le permite formar parte de la conversación y no quiere quedar completamente eclipsado por la campaña que rodea al extremo del Barça.
De la Fuente sabe que todos tienen derecho a aspirar al premio, pero quiere evitar que esa ambición individual se traslade al día a día de la concentración. Para él, la selección debe estar siempre por encima de cualquier reconocimiento personal.
La campaña de Lamine puede alterar el equilibrio
El Barça está apostando con fuerza por Lamine y eso aumenta inevitablemente su exposición. Cada partido, cada dato y cada aparición pública se convierte en parte de una candidatura que busca colocarlo por delante del resto. En la Roja, sin embargo, De la Fuente no quiere campañas internas. Su intención es que Rodri, Fabián y Lamine Yamal entiendan que el Balón de Oro se decidirá fuera de la selección y que ninguno debe convertirlo en una batalla dentro del grupo.
El seleccionador ya ha demostrado que no quiere relajación ni dinámicas que distraigan después de ganar el Mundial. Ahora aparece un problema diferente, pero igualmente sensible. De la Fuente quiere cortar cualquier tensión antes de que crezca. Lamine Yamal puede defender su candidatura y Rodri o Fabián pueden hacer exactamente lo mismo, pero cuando entren por la puerta de la selección el mensaje será único, ya que el Balón de Oro queda fuera y la Roja vuelve a estar por encima de todos.
