Pedro Porro se ha convertido en uno de los nombres que más gustan al Barça para reforzar el lateral derecho y buena parte de esa valoración nace de lo ocurrido con España. Luis de la Fuente apostó por él durante el Mundial y encontró rápidamente una sociedad muy productiva con Lamine Yamal, hasta el punto de convertir al futbolista del Tottenham en uno de los apoyos más importantes del extremo por la derecha.
La conexión terminó de explotar durante el torneo. Porro no solo dio profundidad y ayudas constantes a Lamine Yamal, sino que también consiguió liberar al azulgrana para que recibiera más veces por dentro. Ante Francia, además, el lateral fue elegido MVP después de marcar y completar uno de sus mejores partidos con la selección.
De la Fuente quiere a Porro compitiendo al máximo nivel
El seleccionador considera a Porro una pieza importante dentro de su estructura y necesita que mantenga continuidad en un contexto competitivo exigente. Ahí aparece el problema del Tottenham. La mala situación deportiva del conjunto inglés y la posibilidad de quedarse fuera de la Champions pueden acabar condicionando también el crecimiento del lateral.
Porro quiere volver a LaLiga y el Barça aparece entre sus destinos preferidos. Jugar cada semana al lado de Lamine Yamal, competir por grandes títulos y mantenerse en Champions sería también el escenario ideal para consolidar su posición con España.
El Barça puede ofrecerle exactamente lo que necesita
Para Hansi Flick, el encaje es evidente. Porro ofrece recorrido, velocidad y una capacidad ofensiva que permitiría a Lamine recibir más cerca del área y con menos responsabilidad para ocupar toda la banda. La dificultad continúa siendo económica. El Tottenham renovó recientemente al jugador y solo contemplaría una venta por una cifra muy elevada, algo que obliga a Deco a estudiar con cuidado cualquier movimiento.
Pero el componente deportivo juega a favor del Barça. Porro sabe que con Lamine ya existe una conexión probada y que De la Fuente confía en esa sociedad para la selección. No hace falta que el seleccionador participe directamente en la negociación. Su apuesta durante el Mundial ya ha hecho parte del trabajo: convirtió a Porro en el socio de Lamine y demostró que juntos pueden funcionar al máximo nivel. Ahora el Barça puede intentar trasladar esa sociedad de España al día a día.
