La situación de Ousmane Dembélé dentro del Paris Saint-Germain atraviesa uno de sus momentos más delicados desde que llegó al equipo. El extremo francés no está ofreciendo el rendimiento esperado y su temporada ha generado dudas dentro del cuerpo técnico, donde Luis Enrique considera que ya no es el mismo jugador de siempre.
Según informaciones cercanas al conjunto parisino, el entrenador Luis Enrique habría trasladado directamente su opinión al presidente del club, Nasser Al-Khelaïfi. El técnico considera que, si aparece una oportunidad en el mercado, el PSG debería plantearse seriamente la venta del jugador para evitar males mayores de unos meses en adelante.
Un rendimiento que no convence
Dentro del vestuario existe la sensación de que Dembélé no ha logrado mantener el nivel que se esperaba de él. El jugador llegaba a la tenmporada con la etiqueta de estrella y con la misión de ser uno de los líderes ofensivos del equipo, pero su rendimiento ha sido irregular durante la temporada. En el cuerpo técnico consideran que el futbolista no ha vuelto a ser el mismo desde el momento en el que recibió el Balón de Oro, ya no presiona ni trabaja como la hacía la pasada temporada. Lo que se suma a las lesiones que ha ido sufriendo.

A partir de ese punto, su rendimiento habría sufrido altibajos y su influencia en el juego del equipo no ha sido la esperada. Para Luis Enrique, el problema no es solamente deportivo. El técnico teme que la situación pueda acabar generando tensiones dentro del vestuario si el rendimiento del jugador no mejora.
El PSG no descarta escuchar ofertas por su estrella
Por ese motivo, la postura del entrenador sería clara, de modo que si aparece una oferta importante y beneficiosa por el traspaso de Dembélé, el club debería valorar seriamente su salida. La decisión final dependerá del mercado y de las propuestas que puedan llegar por el extremo francés, que sigue teniendo un gran cartel en el fútbol europeo. En el PSG son conscientes de que Dembélé sigue siendo un jugador diferencial, capaz de marcar diferencias en cualquier equipo.
Por ahora no hay una negociación abierta ni una operación en marcha, pero la posición del entrenador es clara, porque si llega una buena oferta, el PSG podría abrir la puerta a la salida del internacional francés para iniciar una nueva etapa con una estrella diferente que vuelva a abrazar los principios de la presión de Luis Enrique.