En el PSG hay una idea que se ha repetido desde que llegó Luis Enrique y es que nadie tiene el puesto garantizado por nombre, salario o estatus. El técnico asturiano ha construido un proyecto donde el compromiso colectivo pesa tanto como el talento individual y eso ha cambiado muchas jerarquías dentro del vestuario. Por eso, cada vez que aparece un gran objetivo en el mercado van a ir a por él sin miedo a nada.
En las últimas semanas el nombre de Julián Álvarez ha empezado a aparecer alrededor del PSG con bastante fuerza y varios medios sitúan al delantero argentino entre los perfiles que más gustan en París. Sin embargo, el escenario que más se está describiendo desde Francia es que esa llegada podría pasar por sustituir a Ousmane Dembélé.
Luis Enrique quiere más competencia e implicación
La idea que aparece en varias informaciones es que Luis Enrique ve a Julián Álvarez como una pieza capaz de elevar todavía más el nivel competitivo del ataque parisino. El argentino gusta por movilidad, presión, capacidad para jugar dentro y fuera del área y adaptación a distintos sistemas ofensivos.

Ante esta situación, el nombre que bailaría sería el de Osumane Dembélé, el cual, ya ha tenido más de un roce con Luis Enrique a lo largo de los ultimos dos años. Lo que, según cuentan en Francia, podría llevar al PSG a sondear la posibilidad de darle salida al vigente Balón de Oro, al que no le faltan pretendientes en la Premier League.
Kvaratskhelia cambia el equilibrio, pero Dembélé sigue siendo importante
La sensación que existe alrededor del PSG es que el equipo cada vez depende menos de individualidades y más de una estructura donde varios jugadores pueden asumir liderazgo en distintos momentos. Ahí es donde nombres como Kvaratskhelia han ganado muchísimo peso, lo que lleva a pensar que Dembélé es cada vez más prescindible.
A día de hoy, las informaciones más consistentes sobre Julián Álvarez apuntan a reforzar el ataque y crear un frente todavía más competitivo, con la opción de abrir la puerta a Dembélé. Luis Enrique ya ha demostrado varias veces que no necesita un delantero tradicional ni una única estrella para construir sus equipos. Así pues, si Julián acaba llegando algún día a París, el movimiento parece orientado a buscar u cambio y una reacción en el ataque del PSG.