Las malas noticias no dejan de acumularse para el Real Madrid. Por si no había bastante con los malos resultados y las irregulares sensaciones que deja el equipo, la enfermería constantemente recibe nuevos pacientes. Y el último en añadirse a la lista de bajas es Rodrygo Goes, quien recientemente se había recuperado de una lesión, y que se perderá el resto de la temporada, incluyendo el Mundial de 2026. Un importante varapalo para Florentino Pérez.
A pesar de que había perdido su condición de titular habitual desde la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo, era considerado como una pieza importante en las rotaciones. Aparte, en el Santiago Bernabéu confiaban en poder obtener una considerable compensación económica con su venta en el mercado estival, gracias a su venta. Y con esta despedida, se podían permitir el lujo de traer a una nueva estrella para reforzar la plantilla.
Ya se había filtrado que el astro brasileño tenía tomada la decisión de irse, harto de su poca continuidad, y que se había reunido en Londres con varios emisarios del Chelsea. Una oportunidad magnífica que el presidente deseaba aprovechar para incluir el nombre de Enzo Fernández en las negociaciones, quien se ha convertido en un objetivo prioritario. Necesitan a un mediocentro organizador, y el internacional argentino está entre los favoritos.

El problema es que Todd Boehly no pondrá facilidades a la salida de una de las principales figuras del combinado inglés. Pagaron 120 millones de euros en su momento, y esperaban recuperar gran parte de esta esta inversión, a pesar de que el ex del Benfica o de CA River Plate estuviera dispuesto a declararse en rebeldía para forzar su venta. No es necesario decir que el Madrid ni puede ni quiere desembolsar una cifra tan elevada.
Por esa razón, el nombre de Rodrygo era fundamental para poder desbloquear un acuerdo, y acercar al centrocampista nacido en el año 2001 a la capital de España, mediante un intercambio de cromos, que sirviera para reducir notablemente el coste.
El Chelsea se olvida de Rodrygo
Sin embargo, esta posibilidad ya ha quedado totalmente descartada después de conocerse la grave lesión de rodilla que ha sufrido Rodrygo, quien se ha roto el ligamento cruzado anterior, y también el menisco. Estará de baja durante un mínimo de nueve meses, y no regresará hasta finales de año, en el mejor de los casos.
El Chelsea ya no tiene interés en su firma, como es lógico, y esto dificulta mucho la llegada de Enzo al Madrid, por desgracia para Florentino Pérez, como aseguran en ‘One Football’.