Lamine Yamal obliga a Hansi Flick a aceptar un fichaje más o que siga aunque no lo quiera en el Barça

Los problemas físicos de Lamine Yamal y el desgaste acumulado durante el Mundial obligan al Barça a revisar su planificación ofensiva. Hansi Flick no puede afrontar otra temporada dependiendo por completo del extremo, especialmente después de comprobar que necesita descansos y una gestión mucho más cuidadosa. El técnico deberá aceptar una solución que hasta ahora no consideraba prioritaria.

La situación deja dos caminos claros. El club puede incorporar otro extremo derecho de garantías durante el verano o mantener a Roony Bardghji en la primera plantilla. El sueco ha demostrado que tiene calidad, desborde y capacidad para jugar desde ese perfil, aunque Flick todavía no lo considera una alternativa consolidada para los partidos de máxima exigencia.

Flick necesita proteger a Lamine desde el inicio

El problema ya no consiste únicamente en encontrar minutos para un suplente. Lamine terminó la temporada con molestias musculares, llegó al Mundial después de una lesión en el bíceps femoral y España ha tenido que administrar su participación. La acumulación de partidos confirma que exigirle todos los encuentros sería un riesgo innecesario para el jugador y para el proyecto azulgrana.

26e8619097ebe338c11b4886a6c41c46b783d8bdw
26e8619097ebe338c11b4886a6c41c46b783d8bdw

Flick quiere competir por todos los títulos, pero para hacerlo necesita un recambio capaz de entrar sin alterar el sistema. Cuando Lamine descansa, el Barça pierde desequilibrio, creatividad y amenaza desde la derecha. Bardghji puede aportar conducción, disparo y uno contra uno, aunque deberá demostrar mayor continuidad, intensidad defensiva y adaptación al ritmo que exige el entrenador.

Bardghji gana opciones de quedarse en la plantilla

El sueco ya está integrado en el primer equipo y representa la alternativa más económica. Mantenerlo evitaría una inversión más y permitiría destinar recursos a otras posiciones. Sin embargo, si Hansi Flick no confía plenamente en él, deberá aceptar otro fichaje antes de que cierre el mercado. Dejar esa banda sin una solución fiable sería repetir un problema conocido.

La realidad es que Lamine no necesita jugarlo todo para seguir siendo decisivo. El Barça debe proteger su físico y reducir la dependencia estructural que existe alrededor de su figura. Flick tendrá que elegir entre dar una oportunidad real a Bardghji o reclamar un extremo adicional. Lo que ya no puede hacer es iniciar la temporada sin un sustituto de nivel, porque el estado físico de Lamine convierte esa decisión en una necesidad inmediata.