Lamine Yamal es el mejor, pero no el único, Flick localiza en el juvenil al que sentará a Dani Olmo y Fermín

Lamine Yamal es la gran referencia de la nueva generación del Barça, pero en La Masia ya aparece otro nombre que empieza a despertar muchísima ilusión. Se trata de Ebrima Tunkara, un joven mediapunta nacido en Mataró que reúne buena parte de las condiciones que busca Hansi Flick para jugar entre líneas. Tiene desequilibrio, cambio de ritmo, último pase y una personalidad que lo coloca entre los proyectos más interesantes de la cantera blaugrana.

El paralelismo con Lamine aparece también por el origen. Ambos crecieron en Mataró antes de entrar en la estructura formativa culé y los dos destacaron muy pronto por una capacidad especial para eliminar rivales. Tunkara todavía está lejos del impacto inmediato que tuvo el extremo, pero dentro del club consideran que puede recorrer un camino parecido si mantiene su evolución y no se precipitan los plazos.

Hansi Flick ya mira hacia la mediapunta

La posición donde más puede crecer Tunkara es precisamente una de las más competidas del primer equipo. Dani Olmo y Fermín López parten por delante, pero Flick quiere futbolistas capaces de recibir entre líneas, girarse y atacar directamente a la defensa. Ahí el canterano ofrece algo distinto: más desborde corto y una tendencia constante a encarar.

Ebrima Tunkara entrenament Barça / Foto: FC Barcelona
Ebrima Tunkara entrenament Barça / Foto: FC Barcelona

El técnico alemán ha demostrado desde su llegada que no tiene problemas en dar espacio a los jóvenes cuando responden. La edad no será el obstáculo si Tunkara demuestra que puede mantener intensidad sin balón y entender las exigencias tácticas del primer equipo. Esa es la parte que decidirá si pasa de ser una joya juvenil a competir realmente con nombres consolidados.

Olmo y Fermín ya tienen competencia de futuro

Para Dani Olmo y Fermín, la amenaza no es inmediata, pero sí empieza a dibujarse. El Barça no quiere frenar a sus mejores talentos por exceso de jerarquías y sabe que la plantilla necesita abrir espacio continuamente a nuevos jugadores de La Masia. Si Tunkara sigue creciendo, su entrada en la rotación será cuestión de tiempo.

La comparación con Lamine Yamal debe manejarse con prudencia, porque pocos jugadores irrumpen con semejante velocidad. Pero Tunkara tiene algo que el club valora mucho: talento diferencial en una posición donde el primer equipo necesita creatividad. Flick ya sabe que detrás de Olmo y Fermín aparece un mediapunta capaz de cambiar jerarquías. Y, otra vez, la próxima gran historia del Barça puede empezar en Mataró.