Una de las decisiones más importantes que Lamine Yamal tuvo que tomar en su carrera fue escoger el patrocinador principal que quería que le acompañara durante los siguientes años. Poco después de elegir a la selección española y de rechazar la oferta de la federación de Marruecos, también firmó su primer contrato profesional con el Barça, cuando cumplió los 16 años, donde ya había debutado con el primer equipo. Pero le quedaba una última asignatura pendiente.
Y esa fue decantarse por Nike o por Adidas como su sponsor. A priori, la lógica decía que se comprometería con la multinacional norteamericana, que también patrocina al club azulgrana. Pero en un acto de personalidad y de rebeldía, firmó por la compañía alemana, que dio un auténtico golpe encima de la mesa, y al momento le convirtió en una de sus principales estrellas. Y, al margen de las condiciones económicas, hay otro motivo de peso para explicar esta decisión.
Porque, como han explicado desde la Cadena SER, el ganador del Golden Boy y del Trofeo Kopa en el año 2024 quiso seguir el ejemplo de uno de sus grandes referentes, Leo Messi, con el cual ha sido comparado de manera habitual. Y quiso firmar por la misma compañía que ha estado patrocinando al actual capitán del Inter de Miami. Una decisión de la cual no se arrepiente, ya que está plenamente convencido de que acertó con su elección.

“Cuando Lamine tenía 16 años, tenía que escoger entre Adidas y Nike. Le presentaron sus respectivos proyectos, y le expusieron un video para explicarlo todo con detalle. En el de Adidas aparecía Leo Messi, que es una leyenda, mientras que en el de Nike, el protagonista era Kylian Mbappé, quien pensaba que podía ser su gran rival en un futuro cercano. Con solamente 16 años ya entendía cuál era su objetivo, y hasta dónde podía llegar”, explicaron en el programa ‘La Gradería del Balcó’.
Una colaboración que ha sido un éxito rotundo para Adidas. Porque, tan solo tres años después, Lamine ya es uno de los jugadores más mediáticos y con más seguidores de todo el panorama. Así lo demuestra el hecho de que su camiseta sea la más vendida en la tienda oficial del Barça, como ya sucedió la campaña anterior.
Sin ninguna discusión, es el mejor heredero que Messi ha podido tener, en todos los sentidos.