El debate sobre el futuro ataque del Real Madrid ya está sobre la mesa y tiene a Kylian Mbappé como protagonista. El delantero francés ha sido el primero en trasladar al club una petición muy concreta de cara al próximo mercado. Y es que Erling Haaland no llegue a Chamartín. Se trata de un mensaje claro y directo que ha sorprendido en los despachos del Santiago Bernabéu.

Mbappé es plenamente consciente de lo que supondría la llegada del noruego. Dos estrellas mundiales y un mismo espacio natural en el campo no es algo que funcione. El francés entiende que con Haaland en el equipo su rol cambiaría de forma inevitable, pasando a tener más peso creativo y menos protagonismo como gran finalizador. Y eso es precisamente lo que no está dispuesto a aceptar en esta etapa de su carrera.

Mbappé quiere ser la punta de lanza del proyecto

Desde su entorno se insiste en que Mbappé llegó al Real Madrid con la idea de ser el líder absoluto del ataque. Quiere marcar los goles, asumir la responsabilidad en los momentos decisivos y construir su legado en el club blanco desde esa posición. La presencia de Haaland alteraría por completo ese plan.

Erling Haaland Manchester City
Erling Haaland Manchester City

El francés considera que compartir foco goleador con el noruego diluiría su impacto individual y su peso dentro del equipo. No es una cuestión personal contra Haaland, sino estratégica. Mbappé sabe que el sistema giraría en torno a un doble nueve imposible de gestionar sin sacrificios por su parte. Por eso Mbappé ha dejado claro que sí que quiere refuerzos, pero no a un perfil que llegue y lepueda hacer sombra en el aspecto goleador.

El Real Madrid escucha, pero no cierra puertas

En el Real Madrid son conscientes del peso de Mbappé y que es él quien marca el rumbo del proyecto. Sin embargo, en el club también saben que hablar de Haaland es hablar de una oportunidad generacional. La dirección deportiva entiende la postura del francés, pero mantiene que las decisiones deben tomarse pensando en el colectivo y en el largo plazo.

El francés quiere sentirse indiscutible, tanto en el campo como en el proyecto. Ha pedido ser la bandera del Real Madrid y no compartir ese estatus. La respuesta definitiva aún no está escrita, pero una cosa es clara porque Mbappé ha comenzado a moverse para influir, y mucho, en las grandes decisiones del club blanco.