Kylian Mbappé ha convertido la concentración de Francia en el escenario perfecto para acercar a Michael Olise al Real Madrid. La conexión entre ambos sobre el campo es evidente y el delantero considera que trasladarla a su club puede transformar el ataque. El extremo del Bayern escucha el proyecto, aunque sabe que salir de Múnich será extraordinariamente complicado.
José Mourinho ve en Olise la pieza ideal para completar el frente ofensivo. Mbappé partiría desde la izquierda o como delantero, mientras el jugador del Bayern ocuparía la derecha con libertad para aparecer por dentro. Su capacidad para crear, asistir y marcar añadiría una amenaza que el equipo no tiene y permitiría construir una pareja francesa de enorme impacto.
Mbappé utiliza el Mundial para seducir a Olise
La convivencia diaria con Francia está ayudando al acercamiento. Mbappé conoce el peso que puede tener dentro del nuevo proyecto y le transmite que en Madrid encontraría protagonismo, títulos y una estructura diseñada para potenciarlo. En los partidos ya se aprecia una sociedad natural, ya que Mbappé es el finalizador, mientras que el Olise recibe entre líneas y encuentra el último pase.

Olise también valora que el salto llegaría en el mejor momento de su carrera. Ha dejado de ser una promesa para convertirse en uno de los atacantes más determinantes de Europa. Su temporada con el Bayern y su Mundial han elevado su cotización, pero también han confirmado que puede soportar la presión de un club obligado a ganar siempre.
El Bayern ni siquiera quiere escuchar 200 millones
El gran obstáculo no es convencer al futbolista, sino romper la resistencia del Bayern. Olise tiene contrato hasta 2029, no dispone de cláusula y el Bayern lo considera absolutamente intocable. Desde Múnich han advertido que ni una propuesta de 200 millones garantizaría una negociación, porque perderlo debilitaría su proyecto deportivo.
A oesar de todas las dificultades, Mbappé trabaja desde dentro para que Olise contemple el movimiento y Mourinho ya imagina cómo encajaría a ambos. Si el francés termina pidiendo salir, el club deberá preparar una oferta histórica, probablemente cercana a los 200 millones. Incluso entonces, el Bayern podría rechazarla, pero la voluntad del jugador abriría una batalla que hoy parece imposible.