La salud de Kristaps Porzingis siempre ha sido un tema con cierto punto de controversia dentro de la NBA. Un gigante de 2,18 metros de altura que apuntaba a dominar la competición, pero que las lesiones no le han dejado brillar como se esperaba. El escogido, también con cierta polémica, por los New York Knicks en la posición número cuatro del Draft de 2015, después de ser jugador del CB Sevilla y campeón con los Boston Celtics en el año 2024, se ve obligado a dar un paso al lado para priorizar solucionar sus problemas de salud.
La cronología de la retirada de Porzingis
Ya a mediados de octubre, Golden State Warriors emitió un comunicado a través de sus redes sociales explicando la situación actual del baloncestista letón. Según explicaron a través de esta publicación, Porzingis se ausentó de la pretemporada a causa de esta indisposición y, después de reunirse con el equipo médico de la entidad, este permanecería "fuera indefinidamente", pero estando "alrededor del equipo" mientras se recuperaba. A finales del mes pasado, fue Shams Charania, periodista especializado en NBA, quien le puso nombre a esta indisposición que los Warriors optaron por mantener en privado. El pívot de la franquicia californiana sufría el Síndrome de Taquicardia Postural Ortostática, el cual provoca que el cuerpo no sepa regular el flujo de sangre de manera correcta después de un cambio postural.
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— Kristaps Porzingis (@kporzee) November 6, 2026
Después de muchos rumores durante estas últimas semanas, ha sido el mismo Kristaps quien en la mañana de este sábado ha anunciado su decisión a través de sus redes sociales. En una emotiva carta, el jugador ha explicado que su cuerpo "no está respondiendo de la manera que anticipé" y que ha "tomado la decisión de priorizar mi salud y alejarme del juego que amo".
Su amor por el Real Betis
Porzingis aterrizó en Andalucía cuando era un adolescente. Estando en la categoría cadete, el CB Sevilla lo firmó después de formarse en el Liepajas Lauvas de su país natal. Durante aquellos cinco años que pasó el gigante por el equipo sevillano, se aficionó al Betis, mostrándose siempre muy arraigado a la ciudad y al equipo.

Durante aquellos primeros años de su carrera profesional, a Porzingis se le comparó mucho con jugadores como Pau Gasol por su estilo de juego. De hecho, se llegó a crear un término para definir a los jugadores de su perfil: el unicornio. Este calificativo hacía referencia a un jugador que, a pesar de ser muy grande físicamente, tenía un buen dominio de balón, podía anotar desde la línea de tres puntos y no dependía únicamente del juego en el poste bajo.