En el Barça han tomado una decisión firme con uno de sus futbolistas más importantes en los últimos años. Jules Koundé está bajo lupa y si no mejora su nivel, este va a ser su último aviso. En el club existe una creciente preocupación por su rendimiento y consideran que el francés no está ofreciendo el nivel que se le presupone. Si no hay una reacción en el tramo decisivo de la temporada, el Barça se plantea seriamente ponerlo en el mercado este verano.
En los despachos y en el cuerpo técnico se han hartado de ver faltas de concentración que lo llevan a cometer errores impropios y a dar una sensación de inseguridad cada vez que juega Koundé. El Barça necesita fiabilidad atrás y, ahora mismo, el central francés no la está garantizando.
El Barça exige al Koundé decisivo de las grandes noches
En el club recuerdan perfectamente al Koundé dominante, rápido al cruce y capaz de liderar la defensa en partidos de máxima exigencia. Ese es el futbolista que se espera ver ahora, justo cuando llega la fase más importante de la temporada, con títulos en juego y sin margen de error. Sin embargo, lo que se está viendo es un Koundé irregular, con desconexiones que cuestan ocasiones, malas decisiones y una sensación de fragilidad constante. Para el Barça, esto es inasumible. No se cuestiona su talento, pero sí su capacidad para estar a un nivel mínimo.

Desde el cuerpo técnico se le va a trasladar que necesita volver a ser el de siempre, sin excusas. El club entiende que puede haber bajones, pero no en este momento del curso. La exigencia es máxima y el margen será mínimo.
Un aviso con consecuencias reales en el mercado
En el Barça ya trabajan con escenarios de mercado y saben que Koundé tiene cartel en Europa. Si no hay un cambio en las próximas semanas, su salida se contemplará como una opción para generar ingresos y reconstruir la defensa. La dirección deportiva considera que mantener a un jugador como Koundé sin estar a su nivel, sería un error en todos los niveles.
Koundé, por tanto, se juega mucho más que la titularidad. Se juega su futuro en el Barça. El club confía en que reaccione, porque cuando está al nivel esperado es un defensor diferencial. Pero si no lo hace, la conclusión será que hay que vender. Así pues, el francés tiene ante sí las semanas más determinantes desde que llegó al Camp Nou. O vuelve el Koundé fiable y concentrado, o el verano traerá una decisión drástica.