Joao Cancelo salió de París con sus carencias defensivas otra vez expuestas. El lateral dejó espacios a su espalda y tampoco consiguió compensarlos con una aportación ofensiva que justificara el riesgo. En una noche que exigía concentración y equilibrio, su banda se convirtió en un problema para el Barça. La derrota ante el PSG deja una preocupación especialmente incómoda antes de enfrentarse al Real Madrid.
La perspectiva de cara al Clásico agrava el debate. Con las alternativas disponibles limitadas, Hansi Flick tendría que volver a recurrir al portugués pese a su mala actuación. Su continuidad respondería a la necesidad de completar una defensa competitiva en un momento exigente del calendario. París, sin embargo, dejó suficientes señales para que el entrenador tenga que revisar cómo proteger ese costado antes del siguiente compromiso.
Fabián Ruiz retrata el problema a su espalda
El cuarto gol resume buena parte de la preocupación. Achraf Hakimi encontró a Fabián Ruiz en el segundo palo y el centrocampista remató para cerrar el 4-2. La llegada a la espalda de Cancelo convirtió la jugada en la imagen más contundente de su partido: un rival apareciendo en una zona decisiva sin una respuesta defensiva suficiente para impedir que terminara la acción.

La crítica va más allá de ese último desajuste. Defender una banda exige controlar al adversario directo y vigilar lo que sucede cuando el balón llega desde el lado contrario. El lateral debe cerrar espacios, ajustar su posición y reconocer las incorporaciones. Cuando pierde esas referencias, obliga a sus compañeros a corregir y permite que el rival encuentre ventajas cerca del área.
Sin desequilibrio arriba, el balance empeora
Cancelo suele ofrecer argumentos con el balón para asumir determinados riesgos con su capacidad de asociación, conducción y recursos para aparecer por dentro. En París, su producción ofensiva dejó muy poco con lo que equilibrar sus dificultades atrás.
Para Flick, el reto inmediato consiste en reducir esa exposición si vuelve a alinearlo ante el Real Madrid. Necesitará ajustar las ayudas, coordinar las subidas y exigir atención en el segundo palo. Cancelo tendrá que ofrecer una respuesta individual mucho más fiable. Jugar por falta de alternativas aumenta su responsabilidad: el Barça necesita que su presencia deje de ser una zona que el rival pueda atacar con ventaja.