Josep Moratalla compartió vestuario con Diego Maradona y Bernd Schuster, pero su relación con el fútbol continuó mucho después de colgar las botas. El antiguo defensa del Barça ha trasladado su experiencia al asesoramiento de jugadores, la detección de talento y la formación. Su actividad combina proyectos relacionados con jóvenes futbolistas y una ocupación que ya tenía cuando competía profesionalmente: trabajar en el sector de los seguros.
En una entrevista con Flashscore, explicó que su oficina de seguros constituía su dedicación principal, mientras mantenía gestiones de representación y asesoramiento, especialmente en categorías formativas. Esa combinación dibuja una retirada del fútbol distinta de la desconexión. Moratalla sigue pendiente de quienes empiezan, con el conocimiento de haber recorrido las categorías inferiores azulgranas y de haber convivido con algunas de las grandes figuras de los años ochenta.
Una agencia familiar para acompañar a quienes empiezan
En este sentido, su experiencia como ojeador del Barça, entre 2015 y 2020, precedió a la creación de Barcelona Football Management. La describió una empresa familiar: su mujer colaboraba en el apartado jurídico y su hijo compartía con él el trabajo deportivo. La actividad incluía seguir a jóvenes que despuntaban y orientarlos sobre las decisiones de su carrera.

De esta manera, encontrar talento era solo una parte del proceso. Moratalla explicaba que también hacían seguimiento, mantenían reuniones y aconsejaban a los jugadores. Entre sus prioridades figuraba animarlos a continuar estudiando. La propuesta trasladaba su experiencia a una etapa delicada: crecer futbolísticamente mientras se toman decisiones sobre formación y futuro. Acompañar ese recorrido exige atender cuestiones que van más allá de lo que sucede durante un partido.
Fútbol e inglés junto a antiguos compañeros del Barça
Otra de sus actividades pasa por Soccer Pro Barcelona, que organiza programas de fútbol e inmersión lingüística en Irlanda. La empresa lo incluye entre los responsables deportivos junto a Ramon Calderé y Julio Alberto. El proyecto permite a jóvenes combinar entrenamientos con aprendizaje de inglés y convivencia fuera de casa. Su experiencia aparece así vinculada tanto al desarrollo deportivo como a una estancia que amplía el aprendizaje de los participantes.
Así pues, el compañero de Maradona sigue encontrando motivos para trabajar alrededor del balón. Entre seguros, asesoramiento y campus, ha construido una actividad que aprovecha lo aprendido como jugador. Su siguiente reto consiste en ayudar a otros a recorrer un camino que conoce desde dentro.