José Mourinho vuelve a situarse en el centro del tablero del Real Madrid. El técnico portugués, actualmente dirigiendo al Benfica, se ha asegurado una vía de escape pensando en la próxima temporada. Porque cuando firmó con su nuevo club, intodujo una cláusula que le permitiría salir sin obstáculos si el conjunto blanco decide apostar por él. En Chamartín lo saben y no es casualidad. Mourinho siempre ha sido un nombre que interesa cuando el proyecto entra en fase de urgencia.

La realidad es que el entrenador luso se considera, hoy por hoy, uno de los grandes favoritos del club para asumir el banquillo si la apuesta por Álvaro Arbeloa no termina de cuajar. No ha vuelto antes porque las circunstancias no se dieron, pero nunca se cerró del todo la puerta. Y ahora, con esa cláusula bien atada, se prepara para lo que pueda venir.

Una cláusula pensada para el Real Madrid

En su contrato con el Benfica, Mourinho incluyó una posibilidad de romper el acuerdo sin penalización si recibe la llamada del Real Madrid. No es una cláusula genérica para cualquier grande de Europa, sino una salida diseñada única y exclusivamente para el conjunto blanco. Un gesto que demuestra hasta qué punto el portugués sigue pendiente de lo que ocurra en el Santiago Bernabéu.

José Mourinho Fenerbahçe
José Mourinho Fenerbahçe

En el club valoran varios factores y la falta de experiencia de Arbeloa en la élite generará dudas si los resultados no acompañan desde el inicio. Por otro, Mourinho ofrece exactamente lo que el Real Madrid quiere en estos momentos. Es un líder duro, con experiencia y capaz de mantener a raya a las estrellas del vestuario. El portugués sabe manejar escenarios hostiles y no le tiembla el pulso con las estrellas.

El plan B que muchos ven como el ideal

Aunque públicamente se insiste en que Arbeloa es una apuesta firme, en privado existe la sensación de que su etapa puede ser transitoria. Mourinho aparece como el gran as oculto. Si el equipo no responde y el vestuario no compra el discurso, el Real Madrid no dudará en activar un perfil de impacto como el luso.

De este modo, el escenario está claro: si Arbeloa triunfa, el debate se apaga. Si no, el nombre de Mourinho aparecerá con fuerza, porque la predisposición es total. En el Real Madrid nadie descarta nada y, cuando el portugués está de por medio, menos todavía. Así pues, Mourinho espera sabiendo que su oportunidad puede llegar antes de lo que muchos imaginan.