Uno de los debates que existían en el programa ‘El Bar de Sique’ de la Cadena SER era que los equipos pequeños no daban el 100% cuando se enfrentaban al Barça. Mejor dicho, aseguraron que los rivales saltan al terreno de juego con mucho miedo, y asumiendo que necesitan poco más que un milagro para poder evitar una derrota, y por goleada. Porque el equipo dirigido por Hans-Dieter Flick ha logrado convertirse en una máquina letal.
A nivel ofensivo, tienen una facilidad increíble para generar ocasiones de peligro, y para anotar goles, como demuestra su impresionante promedio anotador, de cuatro goles por partido. Pero también afirman que no han jugado contra un equipo de su mismo nivel, y que muchos de los rivales a los cuales se han enfrentado no han dado 100%, y han preferido dar descanso a sus estrellas, consciente de que era imposible que pudieran dar la sorpresa.
“El calendario es exigente y si el entrenador del Racing tiene que elegir entre el Camp Nou o Balaídos, o lo que pasó con el Elche o el Levante, pues yo lo veo normal”, opinó Nil Solá. "Los equipos saben que es muy difícil ganar al Barça. Eso habla muy bien del Barça”, fueron las palabras de Lluis Carreras, exentrenador de clubes como el CE Sabadell, el Zaragoza o el RCD Mallorca, antes de cederle el turno de palabra a José Mari Bakero, todo un emblema de la entidad azulgrana.
“Yo creo que esto va a ser una tendencia porque el objetivo único de la mayoría de los equipos de LaLiga es salvarse. Cuando hay partidos cada tres días, van a tener que seleccionar”, sentenció el exfutbolista vasco, defendiendo la postura de los clubes que prefieren dar por perdido su partido contra el Barça, y alinear a los menos habituales, para centrar sus esfuerzos en los partidos donde realmente sí que tienen muchas opciones de puntuar.
El calendario es muy exigente, con muchos partidos entre semana y sin tiempo de descanso, y es comprensible que tengan que elegir cuáles son los choques donde quieren ir al 100%, y en cuáles se decantan por hacer rotaciones. Sobre todo, teniendo en cuenta que no disponen de plantillas tan amplias y equilibradas como los equipos más grandes y con más dinero.