Jorge Martín se niega a darse por vencido tan fácilmente. Aunque es el primero que asume que el título de MotoGP está prácticamente sentenciado, y solamente puede perderlo Marc Márquez, como reconoció ante los micrófonos de DAZN, su misión será dar pelea hasta el último suspiro. Esto explica su insistencia por participar en el Gran Premio de Malasia, a pesar de estar lesionado, aunque finalmente no le dejaron subirse a la moto, como todos sabemos.
Ahora, en el GP de Qatar, espera poder correr, y de momento ha recibido el ‘apto’. Una noticia excelente para el piloto del Aprilia Factory Racing Team, quien sabe que lo tendrá muy difícil para poder estar peleando por la victoria, pero al menos espera poder obtener los ocho puntos que necesita durante todo el fin de semana para impedir que el ‘93’ se proclame campeón de manera matemática. Esto retrasaría el alirón durante, al menos, dos semanas más.
Y en el GP de Portugal, el ‘89’ espera estar en muchas mejores condiciones, además de ser un circuito, el de Portimao, que le gusta mucho, y donde es más rápido que el ilerdense. Pero primero tendrá que concentrarse en hacer las cosas bien en el Circuito de Losail, y sobre todo, no sufrir una caída que pueda complicar todavía más su lesión. Y contará con otro aliado importante, que no estuvo en el trazado de Sepang, como es Raúl Fernández.
El ‘25’ no tiene una relación especialmente buena con Martín, como sabe todo el mundo, pero estará obligado a seguir las órdenes de equipo, ya que él si continuará en la estructura de la fábrica de Noale, después de ampliar su contrato con el American Trackhouse Racing Team. Ni en Australia ni en Malasia estuvo disponible por esa fractura en los dedos que le impedían frenar, y que le ocasionó un choque con Marco Bezzecchi, durante el Gran Premio de Indonesia.
Pero ahora ya está recuperado, y dispuesto a hacer todo lo que sea necesario para beneficiar a Aprilia, y en este caso, a ‘Martinator’.
Raúl, un candidato a la victoria
Si Raúl está cómodo, puede ser un claro candidato a la victoria en el Gran Premio de Qatar, un circuito donde las Aprilia prometen ser más competitivas que las Ducati y compañía, al adaptarse mejor a las características de la moto.
Una amenaza más para Márquez, y una ayuda para Martín.
