En el Barça ya no se esconden, la planificación deportiva a medio plazo pasa por encontrar al heredero de Robert Lewandowski. El club sabe que el polaco no será eterno y que hay que preparar la transición en la posición de delantero centro. En ese escenario aparece un nombre que gusta desde hace meses y que ya está generando una carrera contrarreloj en los despachos del Camp Nou.
Ese nombre es Etta Eyong, delantero camerunés al que en el Barça consideran un proyecto de delantero top mundial, con físico, gol y un gran margen de crecimiento. Los informes internos son muy positivos y el consenso deportivo es claro: puede ser el delantero del futuro, el perfil que encaje como relevo natural de Lewandowski si se le da tiempo y confianza para explotar en la élite.
Etta Eyong, el heredero que el Barça lleva meses siguiendo
En la dirección deportiva azulgrana llevan tiempo siguiendo de cerca la evolución de Etta Eyong. Su progresión ha sido ilusionante y su perfil encaja en lo que el Barça busca para los próximos años. Es un delantero capaz de fijar centrales, atacar el espacio, imponerse en el juego aéreo y, sobre todo, marcar diferencias en el área. Internamente, algunos técnicos no dudan en calificarlo como el nuevo Lewandowski por condiciones y proyección.

El problema no es deportivo, sino económico. El Barça ya ha sido informado de que si quiere cerrar el fichaje deberá hacerlo en enero y poniendo encima de la mesa 30 millones de euros. No hay margen para negociar a la baja ni para aplazar la operación. Es ahora o nunca. El Lavente no esperará a nadie si puede cerrar ya la operación.
El CSKA aprieta y obliga al Barça a decidir ya
La situación se complica aún más porque Etta Eyong está muy cerca de firmar por el CSKA de Moscú. El club ruso sí está dispuesto a pagar los 30 millones de forma inmediata, algo que en el Barça saben que ahora mismo supone un esfuerzo enorme dadas las limitaciones del fair play financiero. Aun así, el mensaje es que si el Barça iguala la oferta, el jugador priorizaría vestir de blaugrana.
Laporta ya ha sido avisado y tiene toda la información sobre la mesa. El dilema pasa por apostar fuerte ahora por un delantero de futuro o asumir el riesgo de perderlo definitivamente. En definitiva, el Barça tiene claro el objetivo, conoce el precio y sabe el plazo. Etta Eyong puede ser el 9 del futuro, pero solo si el club es capaz de asumir un esfuerzo económico inmediato. Enero marcará el punto de inflexión en un fichaje delicado como pocos.