Joan Laporta ya tiene claro cuál debe ser el futuro del banquillo del Barça cuando Hansi Flick ponga punto final a su etapa como técnico azulgrana. Aunque el alemán tiene contrato y el club no contempla un relevo inmediato, en la entidad ya se trabaja con una idea de futuro muy definida. Y esa idea no pasa por Luis Enrique, pese a su enorme prestigio y a su excepcional rendimiento en el PSG.
Y es que, según la información avanzada por el podcast Barça Reservat de Catalunya Ràdio, el nombre que genera consenso total dentro del club es Cesc Fàbregas. El actual técnico del Como se ha convertido en el candidato número uno para tomar el relevo de Flick cuando termine su vinculación con el Barça, en principio en 2028. Deco encuentra en él un perfil moderno, preparado y muy alineado con la identidad futbolística del club.
Cesc Fàbregas, el elegido para el futuro
La realidad es que Cesc gusta por muchos motivos. Conoce la casa, entiende el juego de posición, tiene pasado blaugrana y está construyendo una carrera como entrenador con una idea atractiva. En el Barça consideran que puede ser una apuesta de continuidad, pero también de renovación.

De este modo, Laporta y Deco no quieren improvisar. La idea es dejar trabajar a Flick, consolidar el proyecto y, cuando llegue el momento, tener preparado un relevo que no rompa la línea deportiva. Cesc aparece como una figura capaz de conectar con los jóvenes, entender el entorno y asumir el reto sin necesidad de empezar desde cero. Además, su perfil encaja mejor con la situación económica del Barça. No sería una operación imposible ni un técnico con exigencias salariales fuera de mercado.
Luis Enrique queda fuera de la ecuación
El gran descartado es Luis Enrique. Su nombre siempre aparece cuando se habla del Barça, especialmente después de su etapa triunfal en el PSG, pero dentro del club no lo ven como una opción real. El primer obstáculo es económico, ya que su salario en el PSG está muy lejos de lo que puede asumir el Barça. Pero no es el único motivo. También pesa su forma de gestionar el vestuario, muy cerrada, muy personal y con poca tolerancia a las injerencias externas. En el Barça creen que ese modelo podría chocar con la estructura actual.
Así pues, Laporta ya habría dejado claro el mensaje que Luis Enrique podía temer, no volverá al Barça. El futuro, si nada cambia, apunta a Cesc Fàbregas. Flick sigue siendo el presente, pero el club ya tiene elegido al técnico que quiere para la siguiente etapa.