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Joan Garcia ha detectado uno de los grandes problemas que puede condicionar al Barça en los partidos de máxima exigencia. Pau Cubarsí sigue siendo una pieza fundamental en la defensa, pero necesita a su lado un central zurdo de primer nivel que le permita jugar con más seguridad, corregir menos y mantener la línea alta sin asumir tantos riesgos.

La preocupación aumenta pensando en la Champions. En Liga, el Barça puede disimular determinadas carencias gracias a su dominio territorial, pero en Europa cualquier error defensivo se paga mucho más caro. Joan, desde la portería, es uno de los primeros que nota cuándo la línea no está bien equilibrada y entiende que Cubarsí necesita un socio más natural.

Cubarsí no puede sostenerlo todo solo

El central del Barça tiene una capacidad enorme para anticipar, salir jugando y defender lejos de su área, pero precisamente por eso necesita a alguien que interprete sus movimientos con la misma rapidez. Si el acompañante llega tarde o no ocupa bien el perfil izquierdo, Cubarsí termina obligado a corregir situaciones que no deberían recaer siempre sobre él.

Pau Cubarsi entrenamiento Barca

Eso también afecta a Joan Garcia. El portero participa mucho en la salida y necesita una estructura estable delante. Cuando falta un central zurdo fiable, la circulación desde atrás se vuelve menos limpia y el equipo corre más riesgos en pérdidas peligrosas.

El mercado de invierno puede decidir la Champions

Por eso en el Barça consideran prioritario actuar en enero. Hansi Flick quiere un central zurdo de primer nivel y Joan Garcia entiende perfectamente la urgencia. No se trata de añadir profundidad a la plantilla, sino de corregir una carencia estructural antes de llegar a las eliminatorias importantes. Si el club no resuelve el problema, el Barça puede encontrarse en inferioridad competitiva contra rivales capaces de atacar cada desajuste. En las grandes noches europeas no hay margen para esconder una debilidad durante noventa minutos.

Cubarsí seguirá siendo la referencia defensiva, pero no puede hacerlo todo. Necesita un compañero que le permita jugar hacia delante sin estar permanentemente pendiente de cubrir desequilibrios. Joan Garcia lo ve desde la posición más sensible del campo, como lo es la portería. Y su conclusión es clara. Si el Barça quiere aspirar realmente a la Champions, el central zurdo no puede esperar hasta verano. Tiene que llegar en invierno.