Joan Capdevila ha cambiado los entrenamientos y las concentraciones de la Roja por actos institucionales, conferencias y proyectos de comunicación. A sus 48 años, el campeón del mundo con España sigue teniendo una agenda vinculada al deporte, aunque desde otras funciones. El lateral izquierdo que acompañó a una generación histórica en la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 ha construido una segunda etapa profesional aprovechando su experiencia dentro del vestuario.
Una de sus principales ocupaciones está en el Espanyol, donde asumió las relaciones institucionales deportivas en 2019. El club en el que se formó lo recuperó para ejercer tareas de representación y actuar como portavoz deportivo. Su trabajo lo sitúa ahora en reuniones y actos oficiales, dedicando sus labores a lo que pasa fuera del terreno de juego.
Del vestuario campeón del mundo a las empresas
En este sentido, Capdevila también ha encontrado una salida profesional en las conferencias. Desde 2020 participa en encuentros empresariales donde habla de liderazgo, trabajo en equipo y adaptación al cambio. La experiencia de aquella selección le sirve para explicar cómo convivir con personalidades distintas, compartir responsabilidades y trabajar por un objetivo común. Son cuestiones que conoció como jugador y que ahora traslada a públicos ajenos al fútbol.
De esta manera, la trauectoria de Capdevila se ha convertido en material para proyectos como Permanentemente preparado, un libro y una conferencia sobre cómo afrontar cambios personales y profesionales. También participa en el ámbito del marketing deportivo. El interés de esta etapa está precisamente en esa combinación: representar a un club, desarrollar proyectos propios y contar lo aprendido durante una carrera que le permitió competir al máximo nivel durante años.
Más tiempo para la familia y para seguir haciendo deporte
Fuera del trabajo, el cambio más importante tiene que ver con disponer de fines de semana. “Lo que más me ilusiona ahora mismo es mi familia”, explicó a Mundo Deportivo. Después de tantos años condicionado por sus obligaciones profesionales, poder compartir ese tiempo con sus hijos supone una diferencia fundamental y que le cambia, para mejor, su día a día.
Así pues, Capdevila mantiene actividad física con pádel, pachangas y encuentros de veteranos, según contó en esa entrevista. Ya puede elegir cuándo jugar y cómo encajarlo con sus otras ocupaciones. Su nueva vida reúne trabajo, familia y deporte sin el calendario de competición que durante años organizó sus semanas. El campeón del mundo sigue encontrando maneras de mantenerse ocupado después de dejar el fútbol profesional.
