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Hamza Abdelkarim empieza a tener serias dudas sobre su futuro en el Barça. El joven delantero llegó como una de las apuestas más interesantes para el futuro y dentro del club hay quien ve en él condiciones para convertirse algún día en un nueve dominante, incluso con comparaciones con Erling Haaland. Sin embargo, las primeras decisiones de Hansi Flick no han terminado de acompañar ese discurso y el jugador empieza a cansarse de esperar.

El egipcio teme pasar una temporada prácticamente sin protagonismo. Esperaba tener oportunidades desde el inicio, especialmente en partidos resueltos o contextos favorables para dar minutos a los jóvenes, pero Hansi Flick ha preferido otras alternativas. Esa falta de continuidad empieza a desgastar una confianza que hasta hace poco parecía total. Abdelkarim quiere creer en el primer equipo, pero necesita señales reales sobre el césped y por ahora no llegan.

Abdelkarim teme quedarse parado todo el año

El principal problema es que el delantero necesita jugar para seguir creciendo. Entrenar con el primer equipo puede ayudarle a mejorar, pero no sustituye la competición verdadera. Si durante meses queda reducido a convocatorias sin minutos o apariciones testimoniales, el riesgo es que su progresión se frene justo en una etapa clave de su desarrollo.

Hamza Abdelkarim Barca

Dentro del Barça siguen creyendo en su potencial. Su físico, capacidad para atacar el área, potencia y margen de mejora gustan mucho, pero Abdelkarim empieza a pedir algo más que palabras. Quiere comprobar que Flick cuenta realmente con él y que tendrá oportunidades para demostrar que puede competir por un sitio. La etiqueta de futuro Haaland sirve de poco si no tiene minutos para crecer.

La salida empieza a aparecer como una opción real

Por eso, si el escenario no cambia pronto, una cesión o incluso una salida más ambiciosa puede ponerse encima de la mesa. Abdelkarim no quiere abandonar el Barça precipitadamente, pero tampoco está dispuesto a perder una temporada completa esperando una oportunidad que nunca llega. Sabe que a su edad jugar es casi tan importante como entrenar bien.

Hansi Flick todavía puede reconducir la situación si empieza a darle minutos y demuestra que existe realmente un plan de crecimiento. De lo contrario, el jugador puede dejar de creer definitivamente en las promesas. El Barça lo veía como un posible gran nueve de futuro, pero para llegar hasta ahí necesita competir. Si siente que no tendrá espacio, acabará buscando fuera los minutos que ahora no encuentra dentro.