Hansi Flick quiere hablar directamente con Lamine Yamal en cuanto vuelva al Barça después del parón de selecciones. El técnico alemán necesita conocer de primera mano cómo se encuentra físicamente el extremo, cuánto desgaste ha acumulado con España y qué sensaciones tiene después de encadenar varios partidos con Luis de la Fuente.
La conversación será clave para decidir cuánto juega ante el Getafe. Flick no quiere tomar ninguna decisión únicamente mirando los minutos acumulados sobre el papel. También quiere saber cómo ha respondido físicamente Lamine, si arrastra alguna molestia y hasta qué punto necesita reducir cargas antes de volver a entrar en una dinámica exigente con el Barça.
Flick quiere conocer exactamente cómo vuelve
El cuerpo técnico azulgrana lleva tiempo muy pendiente de la carga competitiva de Lamine. Su importancia hace que prácticamente siempre sea titular tanto con su club como con la selección, y esa acumulación obliga a medir cada esfuerzo. Después del parón, Flick considera imprescindible sentarse con él antes de decidir el plan para el siguiente partido.

No se trata de cuestionar las decisiones de De la Fuente, sino de entender el contexto completo. Lamine ha tenido protagonismo con España, ha sumado minutos y ha vuelto a estar sometido a una exigencia alta. El Barça quiere valorar ahora cómo responde su cuerpo cuando regrese a los entrenamientos y si necesita una recuperación más larga.
El Getafe dependerá de sus sensaciones
La primera consecuencia puede verse ante el Getafe. Si Lamine transmite cansancio o las pruebas muestran una carga elevada, Flick no tendrá problema en dejarlo en el banquillo y limitar sus minutos. La prioridad es evitar cualquier riesgo innecesario cuando todavía queda una parte muy importante de la temporada. Si, por el contrario, el extremo regresa en buenas condiciones y asegura sentirse preparado, podría tener más protagonismo, aunque difícilmente se asumirá un riesgo excesivo. Flick quiere protegerlo y sabe que una mala gestión ahora puede tener consecuencias más adelante.
Por eso la conversación entre ambos será determinante. Antes de pensar en el once, el entrenador quiere escuchar a Lamine, entender cómo ha vivido el parón y decidir a partir de ahí. Contra el Getafe, los minutos del extremo no dependerán solo de su calidad, sino sobre todo de cómo vuelva físicamente de España.